martes, 19 de marzo de 2013

70.- LA SEXUALIDAD CLERICAL


LA SEXUALIDAD CLERICAL

ÍNDICE………………………………………………………………………………………….1

La sexualidad clerical

1.- CLÉRIGOS CÉLIBES ……………………………………………………………...……...2

    1.1.- Breve historia del celibato

        1.1.1.- El judaísmo    

        1.1.2.- Breve historia del celibato clerical

        1.1.3.- Papas casados

        1.1.4.- Papas hijos de clérigos

        1.1.5.- Papas que tuvieron hijos después del año 1139

        1.1.6.- El celibato según el CIC de 1983

2.- SACERDOTES CASADOS ………………………………………………………………5

    2.1.- Sacerdotes de la Iglesia Católica romana reducidos al estado secular

    2.2.- Cosas que hacen reflexionar

3.- CLÉRIGOS CON AVENTURAS SEXUALES……………………………………………9

    3.1.- La barraganía

4.- CLÉRIGOS PEDÓFILOS Y PEDERASTAS …………………………………………10

    4.1.- ¿Qué es un pedófilo?

    4.2.- ¿Qué es un pederasta?

    4.3.- Clérigos pederastas

    4.4.- Medidas adoptadas contra la pederastia

    4.5.- MI COMENTARIO………………………………………………………………12

5.- ¿CÓMO ES POSIBLE QUE SUCEDAN ESTAS COSAS?……………………………….13

    5.1.- La opinión de un experto

    5.2.- Artículo de la revista católica Crisis.

    5.3.- Mi reflexión sobre ¿por qué un hombre es pederasta?………………………..15

        5.3.1.- Primera vía

        5.3.2.- Segunda vía

6.- ¿Puede curarse la pederastia?…………………………………………………………...17

    6.1.- ¿Cómo se recupera un pederasta?

        6.1.1.- El pode de la oración

        6.1.2.- El alejamiento

        6.1.3.- La ayuda especializada.




LA SEXUALIDAD CLERICAL


Para hablar de la sexualidad clerical lo primero que hay que 

poner sobre la mesa son las diversas formas que tienen los 

clérigos1 para vivir su sexualidad: celibato, matrimonio, 

pedofilia y pederastia, originando clérigos célibes, casados, 

pedófilos y pederastas.




1.- CRIGOS CÉLIBES


Son los obispos, sacerdotes, diáconos y subdiáconos de la 

Iglesia Católica Apostólica de rito latino que renuncian al 

matrimonio. 

El canon 277.1 del Código de Derecho Canónico indica la 

finalidad del celibato: “para unirse más fácilmente a Cristo con 

un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de 

Dios y de los hombres”.

Este es el pensamiento de San Pablo:“El no casado se preocupa 

de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor. El casado se 

preocupa de las cosas del mundo, de agradar a su mujer; está 

por lo tanto dividido” (1Co. 7, 33-34).

    1.1. Breve historia del celibato católico:


        1.1.1- El judaísmo entiende que hay un mandato divino: 

“Creced, multiplicaos y llenad la tierra”(Gén 1,28). Los hijos 

son la bendición del matrimonio y la esterilidad en Israel es un 

oprobio y señal de maldición de Yavé. El celibato no estaba 

contemplado en el pueblo de Israel.


        1.1.2.- Breve historia del celibato clerical

Siglo I: Pedro, el primer Papa, y los apóstoles eran en su gran mayoría hombres casados. 

El Nuevo Testamento sugiere que, en la Iglesia primitiva, las mujeres presidían la 

comida eucarística celebrada en su domicilio.

Jesús ponderó el valor del celibato: “hay eunucos que se han hecho tales por amor del 

reino de los cielos”(Mt 19,12) A estos eunucos hoy los llamamos sacerdotes célibes.

San Pablo escribe: “es preciso que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer” 

(ITim 3,2); lo mismo dice de los diáconos, en el versículo 12.

Siglos II y III: La mayoría de los sacerdotes eran hombres casados.

Siglo IV: El Concilio de Elvira (España. Alrededor del año 306) dio la normativa 

positiva más antigua sobre el celibato del clero: “Plugo prohibir totalmente a los 

obispos, presbíteros y diáconos o a todos los clérigos puestos en ministerio, que se 

abstengan de sus cónyuges y no engendren hijos y quienquiera lo hiciere, sea apartado

del honor de la clerecía”2.Todo sacerdote que duerma con su esposa la noche antes de 

decir misa perderá su trabajo”3 . Lo mismo repite el Concilio de Cartago del año 390. El 

Concilio de Neocesarea (314-315) dice “no es lícito a los presbíteros casarse“ 4.

Concilio de Nicea, año 325: se decreta que una vez ordenados, los sacerdotes no pueden 

casarse.

Concilio de Laodicea, año 325: las mujeres no pueden ser ordenadas. Esto sugiere que 

antes de esta fecha se realizaba la ordenación de mujeres. Año 385: el Papa Siricio 

abandona a su esposa para convertirse en Papa. Se decreta que los sacerdotes ya no 

pueden dormir con sus esposas.

El movimiento eremítico del siglo IV, en la figura de San Antonio Abad, tuvo una gran 

influencia en el desarrollo del concepto de celibato.

Siglo VI: Año 567: El Concilio de Tours II establece que todo clérigo que sea hallado en 

la cama con su esposa será excomulgado por un año y reducido al estado laico. Año 580, 

Papa Pelagio II: Su política fue no meterse con sacerdotes casados en tanto no pasaran 

la propiedad de la iglesia a sus esposas o hijos.

Siglo VII: Francia: los documentos demuestran que la mayoría de los sacerdotes eran 

hombres casados.

Siglo VIII:San Bonifacio informa al Papa que en Alemania casi ningún obispo o 

sacerdote es célibe.

Siglo IX: San Ulrico, obispo, argumenta que basándose en el sentido común y la 

escritura, la única manera de purificar a la Iglesia de los excesos del celibato es permitir 

a los sacerdotes que se casen.

Siglo X: El llamado siglo negro de la Iglesia Católica Latina, la observancia de las 

normas canónicas sufrió una disminución, incluso el papa Juan XII tuvo un 

comportamiento sexual escandaloso.

Siglo XI:Año 1045: El Papa Bonifacio IX se dispensa a sí mismo del celibato y renuncia 

al papado para poder casarse. Año 1074: El Papa Gregorio VII dice que toda persona 

que desee ser ordenada debe hacer primero un voto de celibato: "Los sacerdotes [deben] 

rimero escapar de las garras de sus esposas". Año 1095: El Papa Urbano II hace vender a 

las esposas de los sacerdotes como esclavas y sus hijos son abandonados.

Siglo XII: Año 1123: Papa Calixto II: El Concilio de Letrán I decreta que los 

matrimonios clericales no son válidos. Año 1139: Papa Inocencio II: El Concilio II de 

Letrápromulgó la ley del celibato: "La ordenación sacerdotal se convierte en 

impedimento matrimonial"5

Siglo XIV: El Obispo Pelagio se queja porque las mujeres son aún ordenadas y 

administran confesiones.

Siglo XVI:: El Concilio de Trento (1545 a 1563) establece que el celibato y la virginidad 

son superiores al matrimonio.

Siglo XX: 1930: Papa Pío XI: el sexo puede ser bueno y santo.

1951: Papa Pío XII: un pastor luterano casado es ordenado como sacerdote católico en 

Alemania.

1962: Papa Juan XXIII: Concilio Vaticano II; el matrimonio es equivalente a la 

virginidad.

1966: Papa Pablo VI: dispensas al celibato.

Década de 1970: Ludmilla Javorova y otras mujeres checas son ordenadas para atender 

las necesidades de las mujeres prisioneras de los comunistas.

1980: Se realiza la ordenación de pastores anglicanos y episcopales casados como 

sacerdotes católicos en los Estados Unidos; en 1994, esto también sucede en Canadá e 

Inglaterra.

1983: Nuevo Código de Derecho Canonico.

1993: Juan Pablo II:"El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley 

promulgada por Jesucristo."

1.1.3.-Papas casados: San Pedro, Apóstol; San Félix III (483-492); San Hormidas (814-

523); San Silverio (536-537); Adriano II (867-872); Clemente IV (1265-1268); Félix V 

(1439 1449).

1.1.4.-Papas que fueron hijos de clérigos:

San Damasco I (366-348) hijo de San Lorenzo, sacerdote

San Inocencio I (401-417) hijo de Anastasio I

Bonifacio (418-422) hijo de un sacerdote

San Félix (483-492) hijo de un sacerdote

Anastasio II (496-498) hijo de un sacerdote

San Agapito I (535-536) hijo del papa Gordiano

San Silverio (536-537) hijo de San Hormidas, papa

Marino (882-884) hijo de un sacerdote

Bonifacio VI (896-896) hijo deAdrián, obispo

Juan XI (931-935) hijo del Papa Sergio III

Juan XV (989-996) hijo de León, sacerdote

1.1.5.-Papas que tuvieron hijos después del año 1139

Inocencio VIII (1484-1492); Alejandro VI (1492-1503); Julio (1503-1513); Pablo III (1534-

1549); Pío IV (1559-1565); Gregorio XIII (1572-1585).

e ha escrito mucho sobre el celibato; tanto que, exponerlo, sobrepasa la intención de 

este 

artículo.

1.1.6. El celibato según el CIC de 1983


El Código actualmente en vigor, el de 1983, declara "Están 

simplemente impedidos para recibir las órdenes: “El varón 

casado, a no ser que sea legítimamente destinado al diaconado 

permanente"6

Los clérigos están obligados a observar una continencia 

perfecta y perpetua por el Reino de los cielos y, por tanto, 

quedan sujetos a guardar el celibato, que es un don peculiar de 

Dios mediante el cual los ministros sagrados pueden unirse más 

fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con 

mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres”. 7


La inmensa mayoría de los sacerdotes y religiosos de la Iglesia 

Católica Latina son célibes.


2.- OBISPOS Y SACERDOTES CASADOS

    2.1.- Vocación al matrimonio y vocación al sacerdocio.

Vocación viene del latín vocatio, onis del verbo vocare que 

significa “llamar”. Toda vocación es un don de Dios que llama 

vivir ese estado de vida.

Tener vocación” al matrimonio o al sacerdocio es sentirse 

llamado a esos estados de vida. El matrimonio y el sacerdocio 

no se excluyen entre sí. El Espíritu distribuye {sus dones} a 

cada uno según quiere” (1 Cor 12,11)

Hay personas que tienen solamente una de las dos vocaciones: 

Desde el principio del mundo, la inmensa mayoría de personas 

solo han sentido y vivido su vocación al matrimonio; por otra 

parte, están los llamados a vivir célibes toda la vida y están, 

también, los que han sentido las dos vocaciones y a las dos ha

respondido.

Lo realmente importante no es tener una o dos vocaciones, sino 

el modo de vivirlas. Dios llama a todos a santificarse en el 

ejercicio de su vocación. De nada sirve al sacerdote o a la 

monja su vocación al celibato si no lo viven con el gozo de 

unirse más Cristo y con la generosidad de ser más útiles a los 

demás. De nada sirve a los esposos su vocación al matrimonio 

si no lo viven con armonía, respeto y mútua entrega.

En una misma persona pueda coincidir las dos vocaciones, al 

matrimonio y al sacerdocio; la Iglesia Católica latina lo 

confirma al admitir en su seno varias excepciones del celibato.


Los sacerdotes casados de ritos orientales: los maronitas 

libaneses y los coptos egipcios.

Los sacerdotes casados de la Iglesia greco-católica de 

Ucrania. Es una Iglesia católica de rito oriental, que se unió a 

Roma por el tratado de Brest-Litovsk en el año 1696 con tres 

condiciones: que se respetase su liturgia, su tradición y su 

disciplina.

Un testimonio: "En Ucrania un cura casado tiene más 

credibilidad entre la gente que un célibe. Ofrece más garantías, 

porque da ejemplo no sólo a nivel personal, sino también 

familiar. A los curas célibes se les acepta con dificultades"8


Los sacerdotes casados de la confesión anglicana o 

episcopaliana, que aceptaron sucesivamente Juan Pablo II en 

1980 y Benedicto XVI en el 2009.

Para todos estos sacerdotes casados, el sacerdocio no conlleva 

la obligación del celibato.


2.2.- Sacerdotes de la Iglesia Católica romana reducidos al 

estado secular. Se estima que en el mundo hay 100.000 

sacerdotes casados, de los cuales 6.500 pertenecen a España. 

Ante esta realidad, son muchas las voces que piden una 

revisión de la disciplina del celibato.

El Papa Francisco, en el Sínodo de la Amazonia, invitó a 

opinar; 

se discutió la posibilidad de ordenar hombres casados y la 

aceptación fue abrumadora. Los teólogos conservadores de la 

Iglesia, incluído el Papa emérito Benedicto XVI, han 

manifestado su disconformidad.

El mismo Papa Francisco ha dicho sobre el celibato: . “Al no 

ser dogma de fe, siempre está la puerta abierta”

Jesucristo nunca dijo que sus discípulos tenían que ser célibes. 

De hecho, Pedro, el elegido por Jesús como cabeza de su Iglesia, 

estaba casado y seguramente varios de los demás apóstoles, 

pues iban acompañados por sus esposas en sus viajes para 

predicar el evangelio. “¿Por ventura [...] no tenemos derecho a 

llevar con nosotros una mujer cristiana como los demás 

apóstoles y los hermanos del Señor y Cefas?” (1Co. 9, 5).


En los primeros siglos de la Iglesia, los sacerdotes e, incluso, los 

obispos eran casados o solteros, indistintamente. San Pablo 

sólo les pide a los obispos que "sean hombres de una sola 

mujer" 

(1Tim 3,2 y Tito 1,5). Y añade: “Quisiera que todos los hombres 

fueran como yo (célibes); pero cada uno tiene su propio don...si 

no pueden guardan continencia, cásense, que mejor es casarse 

que abrasarse” (1 Cor 7,7.9)

Es pura lógica. El consejo paulino debería estar siempre en 

vigor. El celibato se impone en la Iglesia católica de rito latino, 

mientras que en la Iglesia católica de rito oriental y en todas 

las demás confesiones cristianas: protestantismo, anglicanismo e 

Iglesia ortodoxa rige el celibato opcional.

Todas las demás cuestiones pueden y deben ser resueltas. No 

hacerlo es vivir en pura contradicción.


2.3.- Cosas que hacen reflexionar

* Hay escasez de sacerdotes, pero, por exigir el celibato, se 

impide el ejercicio sacerdotal a 100.000 sacerdotes casados y se 

dejan sin sacerdote a miles de creyentes.


* Por las excepciones comentadas más arriba, se da la paradoja 

de que en una misma población coincidan sacerdotes célibes de 

la Iglesia Católica romana y sacerdotes casados de la Iglesia 

greco-católica de Ucrania, de los maronitas libaneses o de los 

exsacerdotes anglicanos. Ante la desigualdad entre ellos por 

causa del celibato, ¿qué pueden pensar tanto ellos como los 

feligreses?


* Lo mismo sucede en las universidades pontificias y en los 

seminarios diocesanos, donde los aspirantes al sacerdocio son 

de las procedencias anteriores.

Son hechos que existen realmente y que merecen una profunda 

reflexión.


3.- CLÉRIGOS CON AVENTURAS SEXUALES


3.1.- La barraganía: Era la unión o enlace de un hombre 

soltero, clérigo o seglar, con una mujer soltera; a ésta se la 

llamaba barragana.

A principios del siglo XI existían numerosos clérigos casados o 

amancebados; los matrimonios eran válidos, pero ilícitos. A 

partir de entonces, como contrapartida, se extendió una 

práctica preexistente : el concubinato.

Los cuatro concilios de Letrán (1º en 1059, 2º en1139, 3º en1179 

y 4º en 1215) prohibieron el matrimonio a los clérigos y 

especificaron las penas para los incontinentes.

Además, en el caso de España, se celebraron varios sínodos en 

el mismo sentido, incluso, endureciendo las penas. Es curiosa la 

pena que impone Don Gil Álvarez de Albornoz, arzobispo de 

Toledo, en su sínodo de 1342:«Establecemos que si alguna o 

algunas públicas concubinas de clérigos o laicos entrasen en la 

catedral o en otra iglesia mientras en ella se celebran los 

divinos oficios, los porteros y monaguillos de la catedral..., el 

sacristán y los monaguillos de las otras iglesias desnuden a 

dichas concubinas y se queden con sus ropas»9. Este castigo se 

hizo común en toda Europa.

La generalidad con que los fueros civiles y los sínodos religiosos hablan de las barraganas, prueba cuán universal era la costumbre de tenerlas.
Algunos fueros prohibían a los legítimamente casados tener barraganas en público (en privado eran consentidas), pero esta prohibición no obligaba a los solteros (no olvidemos que los clérigos, por principio, son solteros) porque no se consideraba indecoroso que los solteros tuvieran públicamente esta relación. La situación no creaba ningún malestar ni para la barragana, ni para el clérigo, ni para la sociedad que aceptaba de buen grado la situación del clérigo.

La barraganería pública acabó casi por extinguirse al paso de 

los siglos; no así la privada que continúa y contiuará, aunque 

cambiando el nombre de barragana por el de “amante·.


4.- Clérigos pedófilos y pederastas

    4.1.- ¿Qué es un pedófilo? El término viene del griego παις-

παιδος, páis-paidós, (muchacho o niño) , y φιλíα, filía, (amistad,

amor o afecto espiriual). Lo podemos definiradulto que siente 

atracción por los niños”.

Pedófilo y pederasta son dos términos que se suelen confundir a 

pesar de significar cosas distintas.



    4.2.- ¿Qué es un pederasta? También viene del griego παῖς, 

παιδός y ἐραστής, erastēs, (amante). Su definición es

“hombre que comete abuso sexual con niños”.

Por sus definiciones fácilmente se aprecia que pedófilo y 

pederasta no son dos términos sinónimos, sino que entre ambos 

hay una gran diferencia. El pedófilo siente “atracción sexual” 

por los niños y el pederasta no sólo siente la atracción sino que 

la lleva a la práctica pasando al abuso sexual. Gráficamente se 

pude decir que el pedófilo recorre medio camino y el pederasta 

recorre el camino entero.

Por norma general,“todos los pederastas son pedófilos; pero, no 

todo los pedófilos llegan a ser pederastas”.

En la antigua Grecia, era una práctica comúnmente admitida

que los púberes y adolescentes tuvieran relaciones sexuales con 

sus maestros para promover los lazos entre ambos.

    4.3.- Clérigos pederastas

Hace unos años todas la

s gentes de bien se sintieron abrumadas y horrorizadas por los 

múltiples despachos de prensa que sacaban a la luz pública los 

abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes católicos 

en Estados Unidos; después fueron saliendo los de Irlanda, 

Chile, Alemania, etc.

Había historias recientes y antiguas, cuyos autores, a lo sumo, 

habían sido trasladados de parroquia o de colegio; pero que, 

pasado algún tiempo, habían vuelto a las andadas. La prensa destapó 

el enorme desaguisado y puso en un brete a los Obispos, 

responsables de dichos sacerdotes.

El escándalo alcanzó tal magnitud que el mismo Papa, Juan 

Pablo II, dirigió a los cardenales de Estados Unidos y a los 

representantes de su Conferencia Episcopal, las siguientes 

palabras:“En el sacerdocio y en la vida religiosa no hay lugar 

para quienes dañan a los jóvenes”.

    4.4.- Medidas adoptadas contra la pederastia:

La Conferencia Episcopal Norteamericana aprobó los 

Estatutos para la protección de niños y jóvenes10, en los que 

recoge las medidas a tomar, que resumo y comento:

Todo sacerdote a quien se le prueben abusos sexuales, 

aunque sólo sea un caso, debe ser apartado inmediatamente 

del ejercicio del ministerio sacerdotal.

El inculpado debe recibir asistencia médica para evitar que 

reincida, una vez secularizado.

Ofrecer a las víctimas de los abusos ayuda profesional, 

médica y espiritual.

No aceptar ningún acuerdo monetario con las víctimas a 

cambio de su silencio.

Evaluar mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio.

Abrir una Oficina, en la sede central de la Conferencia 

Episcopal, para la protección de niños y jóvenes.

    

4.5.- MI COMENTARIO:

A la 1ª: Ante un presunto pederasta hay que proceder con 

gran cautela para evitar la difamación de un posible                                                          

inocente11. Cuando el Obispo o el Superior del presunto tenga 

pruebas para inculparle, deberá, en primer lugar, ponerlo en 

conoçimiento de la Santa Sede para iniciar el enjuiciamiento 

según el Código de Derecho Canónico y, en segundo lugar, 

ponerlo en conocimiento de la Justicia civil para que se inicie 

el proceso  civil.

A la 2ª: No creo la asistencia a los pederastas deba ser                                                 

médica, a base de medicamentos; mejor sería psicológica o 

psiquiátrica.

                                       

A la 3ª: Y también asistencia jurídica canónica y civil.

A la 4ª: Todo acuerdo monetario con las víctimas a cambio de 

su silencio es un soborno y, por tanto, un delito que debe ser 

perseguido por la justicia.


A la 5ª: Es un deber ineludible de los Obispos y Superiores 

religiosos. Ahora sufren las consecuecias de su praxis errónea.


A la 6ª: Yo añadiría “y para prestar a las víctimas de abuso 

sexual toda la ayuda y el apoyo que necesiten”.


5.- ¿CÓMO ES POSIBLE QUE SUCEDAN ESTAS COSAS?

La pederastia es un mal de la sociedad que se da en todas las 

profesiones, en mayor o menos porcentaje. Aquí solamente 

contemplo la ejercida por clérigos.

5.1.-La opinión de un experto:

A la pregunta que todos, y en especial los católicos, nos hemos 

hecho, responde Philip Jenkins12, un sociólogo no católico, 

profesor de la Universidad de Pensylvania. En su libro Los 

sacerdotes y la pedofilia, saca tres conclusiones que incitan a 

reflexionar:

“De 2232 sacerdotes que ha considerado a lo largo de treinta 

años, sólo uno es pedófilo.

“La pedofilia exclusiva, es decir, la atracción de un adulto 

hacia niños o niñas preadolescentes, es un fenómeno extremo y 

raro.

“Una tercera parte de los hombres homosexuales tienen la 

atracción pedófila”.

Comentario: Supongo que cuando dice que “de 2232 sacerdotes, 

sólo uno es pedófilo, según las definiciones anteriores, 

tendremos que interpretar que “sólo uno es pederasta”. De 

todas formas, no me parece un cálculo conforme con la 

realidad estadounidense antes indicada en la que salieron a la 

luz miles de pederastas.

La opinión de una revista católica:

 5.2.-En la revista católica Crisis, editada en Washington, se 

puede leer: “La pedofilia (yo diría la pederastia) es una forma 

particular de desorden sexual compulsivo, en el que un adulto, 

hombre o mujer, abusa de niños o niñas preadolescentes. Es 

extremadamente rara entre sacerdotes, pues afecta al 0,3 % del 

clero estadounidense. Algunos piensan que la homosexualidad 

no tiene relación con la pedofilia; eso es falso, los homosexuales 

tienen tres veces más probabilidades de ser pedófilos que los 

heterosexuales. La seducción de jóvenes adolescentes por 

hombres homosexuales es un fenómeno muy bien 

documentado. Esta forma de conducta desviada es la más 

común de abuso sexual clerical y está directamente conectada 

con la homosexualidad”.

Esta opinión de la revista Crisis concuerda perfectamente con 

la medida 6ª, tomada por la Conferencia episcopal: Evaluar 

mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio; leyendo 

entre líneas, podemos añadir, para que no se cuelen candidatos 

con tendencia homosexual.


5.3.- Mi reflexión sobre ¿por qué un hombre es pederasta?

5.3.1.- Primera vía: Parece demostrado que la homosexualidad, 

la pedofilia y la pederastia tienen mucho en común. Philip 

Jenkins lo confirma cuando dice, que “una tercera parte de los 

hombres homosexuales tienen la atracción pedófila”; de esta                                                                                              

tercera parte, según la práctica de la homosexualidad, 

podemosdeducir que una parte (no sabemos el %) de los 

clérigos pederastas son homosexuales.                                                          

                     

También parece demostrado quelos homosexuales tienen tres 

veces más probabilidades de ser pedófilos que los 

heterosexuales”.


La homosexualidad de una persona es muy fácil de ser 

descubierta y, por tanto, los Rectores de los Seminarios de 

formación de los futuros sacerdotes y los Superiores de los 

religiosos deben rechazar a los candidatos al sacerdocio que 

presenten esta cualidad.

    5.3.2.- Segunda vía ¿Cómo llegan a ser pederastas el resto de 

clérigos pedófilos que son heterosexuales? Creo que se debe a 

varios factores:

1º.- Los clérigos pederastas son personas dotadas de un gran 

impulso o energía sexual (por lo menos en su imaginación).

2º.- Tienen reprimida esa energía sexual porque se mueven en 

un ambiente en el que no la pueden satisfacer por los cauces 

comunmente admitidos para los seglares, el matrimonio o la 

prostitución. Causaría un gran escándalo que un clérigo 

frecuentase un prostíbulo. Donde otros encuentran gozo, 

alegría y paz al sublimar su sexualidad por un bien superior, el 

pedófilo reprimido sólo encuentra soledad, amargura y deseo 

insaciable.


3º.- La insatisfacción puede alcanzar niveles muy altos; tales 

que, aunque en todas las otras áreas de su vida se conduzcan 

con plena normalidad y brillantez, en la esfera sexual pierden el 

control y pueden llegar a cometer todo tipo de abusos sexuales 

para satisfacerse.

4º.- El reprimido insaciable, que está rodeado de niños en la 

parroquia o el colegio, tiene todas las posibiliddes para elegir a 

sus víctimas y, además, sin gastar un euro.


6.- ¿Puede curarse la pederastia?

Teniendo en cuenta las definiciones dadas de pederastia y 

pedofilia, creo que la pederastia es curable, pero no la pedofilia. 

Me explico: El pedófilo no puede dejar de sentir atracción 

sexual hacia los niños; es algo connatural a él. El pederasta es 

un pedófilo que ha dado un paso más, ha pasado a la acción del 

abuso. Creo que al pederasta se le puede recuperar hasta 

llevarle a ser solo pedófilo.

    6.1.- ¿Cómo se recupera un pederasta?

A pesar de la gran dificultad, me atrevo a indicar una ruta: 

     6.1.1.- El poder de la oración. Si es hombre de oración, como  

se supone que son los clérigos, debe pedir insistentemente al 

Señor que le dé las fuerzas necesarias para vencer la tentación, 

“Pedid y recibiréis” (Jn 16,24) .“Para Dios nada hay imposible” ( Lc 

1,37)

     6.1.2.- El alejamiento. Apartarse de los lugares y profesiones 

que le inciten al abuso. Un pederasta no puede estar en una 

parroquia, un colegio o un equipo de deporte donde 

forzosamente tiene que tratar con niños. Si evita la ocasión, 

evitará el peligro.

    6.1.3.- La ayuda especializada. Visitar frecuentemente al 

psicólogo para que le guíe, oriente y ayude.

Todos los clérigos pederastas, en lo más profundo de su ser, son 

inmensamente desgraciados porque saben que están 

cometiendo pecados gravísimos por los que darán cuenta a 

Dios y también delitos por los que la Justicia civil los puede 

incausar.









1El clérigo puede pertenecer tanto al clero secular como al regular

2Concilio de Elvira. Canon 33

3Idem, canon 43

5II Concilio de Letrán, canon 7.

6CIC canon 1042.1

7CIC canon 277.1

8 Oleksandr Dorykevych, sacerdote ucraniano

9SÁNCHEZ HERRERO, José: Concilios Provinciales y Sínodos Toledanos..., X, 7, pp. 208-209.

10Dallas. Conferencia Episcopsal , 16 de junio de 2002

11Código de Derecho Canónico. Canon 1347.1

12Philip Jenkins, Pedophiles and Priests. Anatomy of a Contemporary Crisis, Oxford University Press, Nueva York-Oxford 1996



jueves, 7 de marzo de 2013

69.- COETÁNEO DE OCHO PAPAS


¿Qué significa la palabra Papa?
Es un acrónimo formado por las iniciales de "Petri Apostoli Potestatem Accipiens" (El que recibe la potestad del apóstol Pedro).
Como sentido y cariñoso homenaje a todos ellos, quiero dedicar unas líneas a los que fueron Papas durante el transcurso de mi vida.

lunes, 4 de marzo de 2013

68.- CÓMO SE ELIGE AL NUEVO PAPA (1)

Benedicto XVI estableció que la situación de "sede romana vacante"  se diera a las  horas del 28 de Febrero, momento en que se hizo efectiva su renuncia y empezaron a contarse los días para el inicio del Cónclave (2) que elegirá al nuevo Papa.
¿Quién puede ser elegido Papa?
En principio podría ser elegido cualquier varón bautizado de  católica.
La práctica es que salga elegido uno de los Cardenales electores. Ningún Cardenal elector podrá ser excluido de la elección, activa o pasiva, por ningún motivo o pretexto.

¿Quienes eligen al nuevo Papa?
Exclusivamente, los Cardenales de , en número máximo de 120. No participan en la elección aquellos que ya han cumplido ochenta años de edad el día en el que comienza la vacante de …pudiendo, no obstante, tomar parte en las reuniones preparatorias del Cónclave. La única forma de elección es la de escrutinio secreto.
Hay 117 Cardenales que cumplen los requisitos: 61 europeos, 19 hispanoamericanos y brasileños, 14 norteamericanos y canadienses, 11 africanos, 11 asiáticos y un australiano.            
Cinco cardenales españoles puedan votar: Rouco (Arzb. Madrid), Martínez Sistach (Arzb. Barcelona), Amigo (Arzob. emérito de Sevilla), Cañizares (Prefecto de  para el Culto Divino) y Abril (Vice Camarlengo).               
Otros cinco mayores de 80 años que no votarán: Estepa, Carles, Alvarez, Herranz y Martínez Somalo.

Las reuniones preparatorias
En las Congregaciones generales deben participar todos los Cardenales no impedidos legítimamente, y deben hacerse para que el Cardenal Camarlengo pueda oír el parecer del Colegio y darle las comunicaciones que crea necesarias u oportunas; y también para permitir a cada Cardenal que exprese su opinión sobre los problemas que se presenten, pedir explicaciones en caso de duda y hacer propuestas, todos los Cardenales presentes deben prestar juramento de observar las disposiciones contenidas en ella y de guardar el secreto. Este juramento, que debe ser hecho también por los Cardenales que lleguen con retraso y participen más tarde en estas Congregaciones. 
 particular está constituida por el Cardenal Camarlengo de  Romana y por tres Cardenales, y se ocupará de los asuntos ordinarios.

Tiempo de espera
Desde el momento en que  esté legítimamente vacante los Cardenales electores presentes esperen durante quince días completos a los ausentes. El Colegio de los Cardenales podrá retrasar, si hubiera motivos graves, el comienzo de la elección hasta un máximo veinte días, cumplido ese plazo, todos los Cardenales electores presentes están obligados a proceder a la elección.

Misa “Pro eligendo Papa”
El día señalado para comenzar el Cónclave, los Cardenales electores se reunirán en  de San Pedro en el Vaticano para participar en una solemne celebración eucarística:    «Pro eligendo Papa».

Procesión a  Sixtina
Desde  del Palacio Apostólico, los Cardenales electores en hábito coral irán en solemne procesión, invocando con el canto del Veni Creator la asistencia del Espíritu Santo, a  del Palacio Apostólico, lugar y sede del desarrollo de la elección, y  emitirán el juramento, el Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias pronunciará el extra omnes (fuera todos) y todos los ajenos al Cónclave deberán salir.

Medidas para proteger el secreto
En todo el tiempo que dure el proceso de la elección, los Cardenales electores están obligados a abstenerse de correspondencia epistolar y de conversaciones incluso telefónicas o por radio con personas no debidamente admitidas en los edificios reservados a ellos… no podrán recibir prensa diaria y periódica de cualquier tipo, así como escuchar programas radiofónicos o ver transmisiones televisivas.

Número de votaciones
En la tarde del primer día, se tendrá un solo escrutinio; en los días sucesivos si la elección no ha tenido lugar en el primer escrutinio, se deben realizar dos votaciones tanto en la mañana como en la tarde.
Después de tres días de escrutinios sin resultado positivo, éstos se suspenden al máximo por un día, para una pausa de oración y de libre coloquio entre los votantes y de una brece exhortación espiritual.
Reanudadas las votaciones, si después de siete escrutinios no ha tenido lugar la elección, se hace otra pausa de oración, de coloquio y exhortación espiritual.                   
Se procede luego a otra eventual serie de siete escrutinios, seguida, si todavía no se ha llegado a un resultado positivo, de una nueva pausa de oración, de coloquio y exhortación espiritual.
Si persiste la situación tras tres series de siete escrutinios, los Cardenales pueden decidir otro modo de proceder, como sería votar sólo a uno de los dos que más votos tuvieran en la última votación. En cualquier caso, se requiere mayoría absoluta (mitad más uno).

Las votaciones
Para la elección válida del Romano Pontífice se requieren 2/3 de los votos, calculados sobre la totalidad de los electores presentes. En el caso en que el número de Cardenales presentes no pueda dividirse en tres partes iguales, para la validez de la elección del Sumo Pontífice se                                             
requiere un voto más.
Cada Cardenal elector  pronuncia en voz alta la siguiente fórmula de juramento: Pongo por testigo a Cristo Señor, el cual me juzgará, de que doy mi voto a quien, en presencia de Dios, creo que debe ser elegido. A continuación deposita la papeleta en el plato y con éste la introduce en la urna. Hecho esto, se inclina ante el altar y vuelve a su sitio.Una vez que todos los Cardenales electores hayan introducido su papeleta en la urna, el Escrutador procede a contarlas, extrayéndolas de manera visible una a una de la urna y colocándolas en otro recipiente vacío. Si el número de las papeletas no corresponde al número de electores, se queman todas y se procede inmediatamente a una segunda votación; si, por el contrario, corresponde al número de electores, se procede al recuento de los votos.

El escrutinio de los votos
Los Escrutadores se sientan en una mesa colocada delante del altar; el primero de ellos toma una papeleta, la abre, observa el nombre del elegido y la pasa al segundo Escrutador quien, comprobado a su vez el nombre del elegido, la pasa al tercero, el cual la lee en voz alta e inteligible, de manera que todos los electores presentes puedan anotar el voto en una hoja. El mismo Escrutador anota el nombre leído en la papeleta.
Concluido el escrutinio de las papeletas, los Escrutadores suman los votos obtenidos por los varios nombres y los anotan en una hoja aparte. Los Escrutadores hacen la suma de todos los votos que cada uno ha obtenido, y si ninguno ha alcanzado los dos tercios de los votos en aquella votación, el Papa no ha sido elegido; en cambio, si resulta que alguno ha obtenido los dos tercios, se tiene por canónicamente válida la elección del Romano Pontífice.
Inmediatamente después de la revisión, antes de que los Cardenales electores abandonen , todas las papeletas son quemadas por los Escrutadores.

La aceptación
Realizada la elección canónicamente, el Cardenal Decano pide el consentimiento del elegido con las siguientes palabras: ¿Aceptas tu elección canónica para Sumo Pontífice? Y, una vez recibido el consentimiento, le pregunta: ¿Cómo quieres ser llamado? El Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias, actuando como notario levanta acta de la aceptación del nuevo Pontífice y del nombre que ha tomado.
Después de la aceptación, si el elegido ya ha recibido la ordenación episcopal, es inmediatamente Obispo de Roma, verdadero Papa y Cabeza del Colegio Episcopal; si el elegido no tiene el carácter episcopal, será ordenado Obispo inmediatamente.                                   
Se anuncia el nombramiento con la conocida frase Habemus Papam” y el nuevo Papa hace su presentación al Pueblo de Dios desde el balcón central del Vaticano e imparte su primera bendición "Urbi et Orbe" (a la Ciudad y al Mundo). 
                                                                                    
(1) Los textos han sido tomados, casi en su totalidad, de la Constitución Apostólica “Universi Dominici gregis” de Juan Pablo II.
(2)Se denomina “Cónclave” a la reunión de los Cardenales para la elección del Papa.
El término cónclave viene de la expresión latina cum clavis (bajo llave) y designa esta reunión que exige el máximo aislamiento del mundo exterior.