ÍNDICE
1. Definiciones
2. Clérigos pederastas.......................................................................1
3. Medidas adoptadas contra la pederastia...................................2
4. Opiniones sobre la pederastia.....................................................2
5. Por qué un hombre es pederasta................................................3
6. Puede curarse la pederastia........................................................3
7. Recuperación de un pederasta....................................................4
1. Definiciones
Pedófilo y pederasta son dos términos que se suelen confundir a pesar de significar cosas distintas.
¿Qué es un pedófilo? El término viene del griego παις, παιδος, páis-paidós, (muchacho o niño) , y φιλíα, filía, (amistad, amor o afecto espiritual). Lo podemos definir “adulto que siente atracción por los niños”.
¿Qué es un pederasta? También viene del griego παῖς, παιδός y ἐραστής, erastēs, (amante). Su definición es “hombre que comete abuso sexual con niños”.
Por sus definiciones fácilmente se aprecia que pedófilo y pederasta no son dos términos sinónimos, sino que entre ambos hay una gran diferencia. El pedófilo siente “atracción sexual” por los niños y el pederasta no sólo siente la atracción sino que la lleva a la práctica pasando al abuso sexual. Gráficamente se pude decir que el pedófilo recorre medio camino y el pederasta recorre el camino entero.
Por norma general, “todos los pederastas son pedófilos; pero, no todo los pedófilos llegan a ser pederastas”.
En la antigua Grecia, era una práctica comúnmente admitida que los púberes y
adolescentes tuvieran relaciones sexuales con sus maestros para promover los lazos entre ambos.
2. Clérigos pederastas
Hace unos años todas las gentes de bien se sintieron abrumadas y horrorizadas por los múltiples despachos de prensa que sacaban a la luz pública los abusos sexuales a menores cometidos por sacerdotes católicos en Estados Unidos; después fueron saliendo los de Irlanda, Chile, Alemania, etc.
Había historias recientes y antiguas, cuyos autores, a lo sumo, habían sido trasladados de parroquia o de colegio; pero que, pasado algún tiempo, habían vuelto a las andadas. La prensa destapó el enorme desaguisado y puso en un brete a los Obispos, responsables.
El escándalo alcanzó tal magnitud que el mismo Papa, Juan Pablo II, dirigió a los cardenales de Estados Unidos y a los representantes de su Conferencia Episcopal, las siguientes palabras: En el sacerdocio y en la vida religiosa no hay lugar para quienes añan a los jóvenes”.“
3. Medidas adoptadas contra la pederastia
La Conferencia Episcopal Norteamericana aprobó los Estatutos para la protección de niños y jóvenes (1), en los que recoge las medidas a tomar, que resumo y comento:
1ª Todo sacerdote a quien se le prueben abusos sexuales, aunque solo sea un caso, debe ser apartado inmediatamente del ejercicio del ministerio sacerdotal. Comentario: Ante un presunto pederasta hay que proceder con gran cautela para evitar la difamación de un posible inocente (2). Cuando el Obispo o el Superior del presunto tenga pruebas para inculparle, deberá, en primer lugar, comunicarlo a la Santa Sede para iniciar el enjuiciamiento según el Código de Derecho Canónico y, en segundo lugar, ponerlo en conocimiento de la Justicia civil para que se inicie el proceso civil.
2ª El inculpado debe recibir asistencia médica para evitar que reincida, una vez secularizado. Comentario: No creo que la asistencia a los pederastas deba ser médica, a base de medicamentos; mejor sería psicológica o psiquiátrica.
3ª Ofrecer a las víctimas de los abusos ayuda profesional, médica y espiritual. Comentario: Y también asistencia jurídica canónica y civil.
4ª No aceptar ningún acuerdo monetario con las víctimas a cambio de su silencio. Comentario: Todo acuerdo monetario con las víctimas a cambio de su silencio es un soborno y, por tanto, un delito que debe ser perseguido por la justicia.
5ª Evaluar mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio. Comentario: Es un deber ineludible de los Obispos y Superiores religiosos. Ahora sufren las consecuecias de su praxis errónea.
6ª Abrir una Oficina, en la sede central de la Conferencia Episcopal, para la protección de niños y jóvenes. Comentario: Yo añadiría “y para prestar a las víctimas de abuso sexual toda la ayuda y el apoyo que necesiten”.
4.- Opiniones sobre la pederastia
La pederastia es un mal de la sociedad que se da en todas las profesiones, en mayor o menos porcentaje. Aquí solamente contemplo la ejercida por clérigos.
La opinión de un experto: A la pregunta que todos, y en especial los católicos, nos hemos hecho, responde Philip Jenkins (3), un sociólogo no católico, profesor de la Universidad de Pensylvania. En su libro Los sacerdotes y la pedofilia, saca tres conclusiones que incitan a reflexionar:
1ª “De 2232 sacerdotes que ha considerado a lo largo de treinta años, solo uno es pedófilo.
2ª “La pedofilia exclusiva, es decir, la atracción de un adulto hacia niños o niñas preadolescentes, es un fenómeno extremo y raro.
3ª “Una tercera parte de los hombres homosexuales tienen la atracción pedófila”.
Comentario: Supongo que cuando dice que “de 2232 sacerdotes, solo uno es pedófilo”, según las definiciones anteriores, tendremos que interpretar que “solo uno es pederasta”. De todas formas, no me parece un cálculo conforme con la realidad estadounidense antes indicada en la que salieron a la luz miles de pederastas.
La opinión de una revista católica: En la revista católica Crisis, editada en Washington, se puede leer: “La pedofilia (yo diría la pederastia) es una forma particular de desorden sexual compulsivo, en el que un adulto, hombre o mujer, abusa de niños o niñas preadolescentes. Es extremadamente rara entre sacerdotes, pues afecta al 0,3 % del clero estadounidense. Algunos piensan que la homosexualidad no tiene relación con la pedofilia; eso es falso, los homosexuales tienen tres veces más probabilidades de ser pedófilos que los heterosexuales. La seducción de jóvenes adolescentes por hombres homosexuales es un fenómeno muy bien documentado. Esta forma de conducta desviada es la más común de abuso sexual clerical y está directamente conectada con la homosexualidad”.
Esta opinión de la revista Crisis concuerda perfectamente con la medida 6ª, tomada por la Conferencia episcopal: “Evaluar mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio”; leyendo entre líneas, podemos añadir, “para que no se cuelen candidatos con tendencia homosexual”.
5. Por qué un hombre es pederasta
Primera vía: Parece demostrado que la pedofilia, la pederastia y la homosexualidad tienen mucho en común. Philip Jenkins lo confirma cuando dice, que “una tercera parte de los hombres homosexuales tienen la atracción pedófila”; de esta tercera parte, según la práctica de la homosexualidad, podemos deducir que una parte (no sabemos el %) de los clérigos pederastas son homosexuales.
También parece demostrado que“los homosexuales tienen tres veces más probabilidades de ser pedófilos que los heterosexuales”.
La homosexualidad de una persona es muy fácil de ser descubierta y, por tanto, los Rectores de los Seminarios de formación de los futuros sacerdotes y los Superiores de los religiosos deben rechazar a los candidatos al sacerdocio que presenten esta cualidad.
Segunda vía: ¿Cómo llegan a ser pederastas el resto de clérigos pedófilos que son heterosexuales? Creo que se debe a varios factores:
1º.- Los pederastas son personas dotadas de un gran impulso o energía sexual (por lo menos en su imaginación).
2º.- Tienen reprimida esa energía sexual porque se mueven en un ambiente en el que no la pueden satisfacer por los cauces comúnmente admitidos para los seglares: el matrimonio o la prostitución. Causaría un gran escándalo que un clérigo frecuentase un prostíbulo. Donde los clérigos célibes encuentran gozo, alegría y paz al sublimar su sexualidad por el bien superior de “unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres”; donde los clérigos casados encuentran su gozo, alegría y paz en su doble entrega y camino hacia Dios, como clérigo y como esposo; el clérigo pederasta reprimido solo encuentra soledad, amargura y deseo insaciable.
3º .- La insatisfacción puede alcanzar niveles muy altos; tales que, aunque en todas las otras áreas de su vida se conduzca con plena normalidad y brillantez, en la esfera sexual pierde el control y puede llegar a cometer todo tipo de abusos sexuales para satisfacerse.
4º.- El reprimido insaciable, que está rodeado de niños en la parroquia o el colegio, tiene todas las posibilidades para elegir a sus víctimas y, además, sin gastar un euro.
6. Puede curarse la pederastia
Teniendo en cuenta las definiciones dadas de pederastia y pedofilia, creo que la pederastia es curable, pero no la pedofilia.Me explico: El pedófilo no puede dejar de sentir atracción sexual hacia los niños; es algo connatural a él. El pederasta es un pedófilo que ha dado un paso más, ha pasado a la acción del abuso. Creo que al pederasta se le puede recuperar hasta llevarle a ser solo pedófilo.
7. Recuperación de un pederasta
A pesar de la gran dificultad, me atrevo a indicar una ruta:
1.- El pederasta debe reconocer que tiene un problema y querer salir de él. Este es el punto de partida. Después poner todos los medios a su alcance para solucionar el problema.
2.- El poder de la oración. Si es hombre de oración, como se supone que son los clérigos, debe pedir insistentemente al Señor que le dé las fuerzas necesarias para vencer la tentación, “Pedid y recibiréis” (Jn 16,24) .“Para Dios nada hay imposible” ( Lc 1,37)
3.- El alejamiento. Apartarse de los lugares y profesiones que le inciten al abuso. Un pederasta no debe estar en una parroquia, un colegio o un equipo de deporte donde forzosamente tiene que tratar con niños. Si evita la ocasión, evitará el peligro.
4.-La ayuda especializada. Programar visitas frecuentes al psicólogo para que le guíe y oriente. Todos los clérigos pederastas, en lo más profundo de su ser, son inmensamente desgraciados porque saben que están cometiendo pecados gravísimos de los que darán cuenta a Dios y también delitos por los que la Justicia civil los puede incausar.
NOTAS
1 Dallas. Conferencia Episcopsal , 16 de junio de 2002
2 Código de Derecho Canónico. Canon 1347.1
3 Philip Jenkins, Pedophiles and Priests. Anatomy of a Contemporary Crisis, Oxford University Press, Nueva York-Oxford 1996
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