domingo, 24 de mayo de 2026

162.5.- SIGUIENDO LAS HUELLAS: HISTORIA DE JOSUÉ


1.- ¿Quiés es Josué? (1355 a.C. - 1245 a. C.).

Nació en Egipto. Es hijo del israelita Nun, de la tribu de Efrain  (1Par 7,27). Su nombre era Oseas, y “Moisés le dió el nombre de Josué” (Num 3,17). Josué, en hebreo es Yehoshuá (forma  extensa) o Yeshuá (5) (foma abreviada).

Josué junto a Moisés: Josué está muy presente en la vida de Moisés. Aparece por primera vez en la Biblia, como caudillo de los israelitas en la batalla contra los amalecitas (Ex 17, 8-16). Es presentado como ayudante de Moisés (Ex 24,13) Se convirtió en el lugarteniente de Moisés y lo esperó a mitad del camino cuando éste subió al monte Sinaí, donde recibió las tablas dela Ley (Ex 32,17) y permaneció junto a la tienda o tabernáculo de reunión (Ex 33,11).

2.- Moisés envía exploradores a la tierra de Canaán

Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, estaban entre los doce enviados por Moisés a explorar la tierra de Canaán (Num 13, 7-8).Cuando volvieron al cabo de cuarenta  días se  presentaron a Moisés y a toda la asamblea de los hijos de Israel,y les mostraron los frutos que traían. Y dijeron: “La gente que la habita es fuerte y sus ciudades muy grandes y están amuralladas”. Josué y Caleb trataron de convencer al pueblo que había que avanzar y apoderarse de Canaán, confiando en la protección de Yavé; pero el pueblo se amotinó y faltó poco para que fuesen lapidados (Num 14,6-10).

Premio y castigo de Yavé: Yavé premió la lealtad de Josué y de Caleb permitiendo su entrada en Canaán, y negándosela a todos los que no habían confiado en Él, a pesar de “ haber visto mi gloria y todos los prodigios que obré en Egipto ” (Num 14,22).

3.- Elección de Josué como sucesor de Moisés

El libro del Deuteronomio (34,5) registra la muerte de Moisés y el libro de Josué se abre con el trabajo de Moisés terminado. Yavé ha dado a su pueblo una revelación escrita, un sacerdocio, un lugar para adorarle, un sistema de leyes y un nuevo líder.

Josué sucede a Moisés en la misión de conquistar la tierra prometida. “Yavé dijo a Moisés: Toma a Josué, hijo de Nun… Transmítele una parte de tu autoridad para que le obedezca la  asamblea de los hijos de Israel” (Num 27, 18.20).

Hacia la conquista de la tierra prometida: Orden de Yavé: “Después de la muerte de Moisés, habló Yavé a Josué, diciendo: Álzate ya y pasa el Jordán tú y tu pueblo a la tierra que yo doy a los hijos de Israel” (Jos 1,1-2). “Esfuérzate y ten valor; nada te asuste, nada temas, porque Yavé, tu Dios, irá contigo  adonde   quiera que vayas” (Jos 1,9).

Paso del Jordán: Josué y los israelitas partieron de Sitím y, precedidos por el Arca de la Alianza portado por los sacerdotes, cruzaron el río Jordán. Josué ordenó que un hombre por cada  una de las doce tribus de Israel cogiese una piedra de en medio del Jordán, del mismo lugar donde estaban apoyados los pies de los sacerdotes que portaban el Arca. El pueblo salió del Jordán y acampó en Gálgala, allí Josué erigió, con las doce piedras, un monumento conmemorativo del paso del Jordán, “y dijo a los hijos de Israel: Cuando un día os  pregunten vuestros hijos, ¿Qué significan esas piedras?, instruirlos diciendo: Israel pasó este Jordán a pie enjuto, porque Yavé secó delante de vosotros las aguas del Jordán, como lo había hecho con las aguas del mar Rojo” (Jos 4, 21-24).

Circuncisión de los israelitas en Gálgala: “Josué hizo unos cuchillos de piedra y circuncidó a los hijos de Israel” (Jos 5,3). “El pueblo que salió {de Egipto] estaba circuncidado, pero los nacidos en el desierto...no habían sido circuncidados” (Jos 5, 5).

Los cuchillos de piedra nos retrotraen a la época neolítica. Es una gran sorpresa que, durante la estancia de cuarenta años en el desierto tras la salida de Egipto, no se hubiese practicado la circuncisión que era la señal de la Alianza entre Yavé y el pueblo de Israel (Gen 17,11-12).Los israelitas celebraron la Pascua en Gálgala, comieron de los frutos de la tierra y dejaron de recibir el maná.

4.- La toma de Jericó

“La ciudad de Jericó tenía las puertas cerradas y bien echados sus cerrojos por miedo a los hijos de Israel” (Jos 6,1).

Durante seis días, los israelitas dieron una vuelta a la ciudad, en este orden: guerreros, siete sacerdotes con trompetas tocándolas delante del Arca de la Alianza y detrás todo el pueblo en silencio.“El séptimo día …dieron siete vueltas alrededor de la ciudad...y Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Yavé os entrega la ciudad (Jos 6,15-16) “Cuando el pueblo, oído el sonido de las trompetas, se puso a gritar clamorosamente, se derrumbaron las murallas de las ciudad y cada uno subió a la ciudad y se apoderaron de ella”. (Jos 6,20-21). “Luego, pasaron al filo de la espada a hombres y mujeres, niños y ancianos, bueyes, ovejas y asnos” (Jos 6,21).

Sólo se salvó la familia de la prostituta Rahab, que había ayudado a los dos espías de Josué (Jos 2, 1-16). “{Después] los hijos de Israel incendiaron la ciudad con todo cuanto en ella había, salvo la plata y el oro y los objetos de bronce y de hierro, que pusieron en el tesoro de Yavé” (Jos 6,24).

En la toma de Jericó aparecen, por una parte, la protección divina, evidencia del designio amoros de Dios, y por otra parte, la crueldad humana al matar a todos sus habitantes e incendiar la ciudad. Son dos cosas que, juntas, hoy nos producen escalofríos e incomprensión.

Otras conquistas: Tras la toma de Jericó, Josué fue conquistando todas las ciudades-reino del territorio de Canaán. “Se apoderó Josué de todo el territorio… y se lo dio en heredad a Israel por partes, según sus tribus, y la tierra descansó de la guerra” (Jos 11,23).

Distribución de la tierra conquistada: Límites de la tierra prometida:“Desde el desierto hasta el Líbano y el río grande, el Eúfrates y hasta el mar grande, a occidente, será vuestro territorio” (Jos 1,4).

El libro de Josué, en los capítulos 13-19, detalla la distribución que hizo Josué entre las tribus de Israel de la tierra conquistada.

Muerte de Josué: “Josué, hijo de Nun, siervo de Yavé, murió a la edad de ciento diez años. Fue sepultado en la tierra de su posesión, en Tamnat Saré, en la montaña de Efraím, al norte del  monte Gas” (Jos 24,29-30).

5 Esta forma hebrea abreviada, Yeshuá, es el nombre que María pondrá a su hijo: “Concebirás y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús” (Lc 1,31).

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