domingo, 24 de mayo de 2026

162.7- SIGUIENDO LAS HUELLAS: EL PROFETA SAMUEL


Samuel, hijo de Elcana y de Ana, fue concebido por concesión de Yavé porque Ana era estéril. Cuando nació Samuel, su madre, en agradecimiento a Yavé, lo consagró a su servicio. Es un juez distinto de los anteriores, no es un caudillo militar, él convoca al pueblo, le alienta en la lucha y ora ante Yavé para alcanzar la victoria; ejerce las funciones de sacerdote y juez.

“El niño Samuel iba creciendo en estatura y en gracia, ante Dios y ante los hombres” (1 Sam 2,26). Este versículo me lleva a pensar en Lucas 2,52, que dice casi lo mismo del niño Jesús.

1.- Yavé llama a Samuel

La época de los jueces ha llegado a su fin y se va a iniciar la época de los reyes. El paso se va a producir con Samuel, sacerdote-profeta por medio del cual hablará Yavé al rey. Helí fue el último de los sacerdotes y Samuel, el primero de los profetas, portavoz de Yavé para manifestar el designio amoroso de Dios.

“El joven Samuel servía a Yavé en presencia de Helí” (1 Sam 3,1). Samuel ya no era un niño, sino un adolescente. Por el contrario, Helí es un anciano y ha empezado a perder la visión. “Un día, estando acostado Helí en su aposento… Samuel dormía en el santuario de Yavé, donde estaba el Arca de Dios y oyó la voz de Yavé que le llamaba: ¡Samuel! ¡Samuel! 

Él contestó: Heme aquí. Y corriendo hacia Helí, dijo: Aquí estoy; ¿para qué me has llamado?. Helí le dijo:Yo no te he llamado; vuelve a acostarte. Él se fue y se acostó” (1Sam 3,2-5). La escena se repitió de nuevo, con el mismo resultado. Yavé, con estas dos llamadas, quiso darse a conocer, porque “Samuel no conocía todavía a Yavé, pues todavía no le había revelado su palabra” (1 Sam 3,7).

Se produjo una tercera llamada y “Entonces comprendió Helí que era Yavé quien llamaba al joven y le dijo: Anda, acuéstate y si vuelven a llamarte, di: Habla, Yavé, que tu siervo escucha.

Samuel se fue y se acostó en su lugar. Vino Yavé, se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel! ¡Samuel!” Samuel contestó: Habla,Yavé, que tu siervo escucha”(1 Sam 3,9-10).

En esta visita, Yavé reveló a Samuel que iba a castigar a la casa de Helí por el crimen que cometían sus hijos. Preguntado por Helí, Samuel le contó todo lo que le había dicho Yavé.

Samuel seguía creciendo y haciénsose mayor. “Samuel llegó a ser grande y Yavé estaba con él...Todo Israel reconoció que Samuel era un verdadero profeta de Yavé” (1Sam 3,19-20).

Israel es derrotado por los filisteos: “Los filisteos presentaron batalla a Israel, se trabó el combate e Israel fue vencido” (1 Sam 4,2). Reunidos los ancianos de Israel, tras la derrota, acordaron traer el Arca de la Alianza, de Silo a Eben-Ezer “para que nos salve de la mano de nuestros enemigos” (1 Sam 4,3).

Los antiguos en las batallas llevaban por enseñas imágenes de sus dioses. Para los israelitas el Arca de la Alianza era el símbolo de la presencia de Yavé entre su pueblo. De nuevo, los filisteos derrotaron a Israel y “fue capturado el Arca de la Alianza” (1 Sam 4,11).

El Arca de la Alianza en poder de los filisteos: Los filisteos llevaron el Arca de la Alianza de Eben-Ezer a Azoto y lo colocaron en su templo junto a la imagen del dios Dagón. Los habitantes de Azoto y su territorio sufrieron tumores, por lo que dijeron: “No se quede con nosotros el Arca del Dios de Israel” (1Sam 5,7). Llevaron el Arca a Gat, pero “a las gentes de la ciudad, pequeños y grandes, les salieron tumores” (1Sam 5,9). Entonces, mandaron el Arca a Acarón, y tambiés éstos morían heridos.“Siete meses estuvo el Arca de Yavé en la tierra de los filisteos” (1Sam 6,1)

Devolución del Arca a Israel: Los filisteos, aconsejados por sus sacerdotes y adivinos, decidieron devolver el Arca del Dios de Israel, añadiendo “una ofrenda de desagravio; si os curáis,  sabréis que era su mano la que pesaba sobre vosotros” (1Sam 6,3).

Los habitantes de Bet Semes “enviaron mensajeros a los de Quiriat-Jearim para que les dijeran: Los filisteos han devuelto el Arca de Yavé; bajad para subirla con vosotros” (1 Sam 6,21).

Los de Quiriat-Jearim “depositaron el Arca en la casa de Abinadab y consagraron a Eliezer, su hijo, para que custodiase el Arca de Yavé” (1 Sam 7,1).

Victoria sobre los filisteos en Masfa.Entre la derrota en el campo de Eben-Ezer y la victoria en Masfa pasaron veinte años.

Samuel inició su gran ministerio como portavoz de Yavé:“Si de todo corazón os convertís a Yavé, quitad de en medio de vosotros los dioses extraños y las astartés; enderezad vuestro corazón a Yavé y servidle sólo a Él y Él os librará de las manos de los filisteos. Los hijos de Israel quitaron todos los baales y astartés y sirvieron sólo a Yavé”( 1Sam 7,3-4).

Los israelitas ya tenían con ellos el Arca de la Alianza en Quirit-Jearim, abandonaron el culto a los dioses paganos y se volvierron a Yavé.

Samuel congregó a todo Israel en Masfa y oró a Yavé por ellos. Los filisteos se acercaron a Masfa para atacar a Israel, pero fueron derrotados por los israelitas, quienes tomaron todas las ciudades que los filisteos les habían arrebatado antes.

2.- Vida ordinaria de Samuel:

“Juzgó a Israel todo el tiempo de su vida. Cada año hacía un recorrido por Betel, Gálgala, y Masfa y, en todos estos lugares, juzgaba a Israel. Luego se volvía a Rama, donde estaba su casa” (1 Sam 7,15-17). Samuel tendrá, en lo sucesivo, un papel preponderante en la institución de la monarquía en Israel.

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