domingo, 24 de mayo de 2026

162.4.- SIGUIENDO LAS HUELLAS: HISTORIA DE MOISÉS

 
1.- Antecedentes
Los hijos de Israel con toda su descendencia, “setenta personas”, se establecieron en Egipto.
“Murió José y todos sus hermanos, y toda aquella generación. Los hijos de Israel crecieron y se multiplicaron, llegaron a ser muy numerosos y poderosos y llenaron el país” (Ex 1,5-7). ”Setentapersonas” las mismas que cita el Gen 46,27. Continúa, por tanto, el relato del "designio salvador deDios".

2.- Dios elige a su pueblo
De este pequeño grupo Dios suscitará un gran pueblo, que será el depositario de las promesas hechas a Abraham, Isaac y Jacob.¿Por qué Dios eligió a este pequeño grupo de setenta personas para convertirlo en su pueblo preferido, cuando había otros pueblos más cultos, más fuertes y adelantados?
Todos los pueblos son hijos de Dios, ¿por qué eligió precisamente a las setenta personas que formaban el pueblo de Israel? En el libro del Deuteronomio, encontramos la respuesta: “No es por ser vosotros los más numerosos entre todos los pueblos, pues sois el más pequeño de todos, sino porque os amo y quiero cumplir el juramento que hice a vuestros padres” (Dt 7,7-8)
Esta es la forma habitual de actuar de Dios: Cuanto más importante es la misión a realizar, más pequeño e insignificante es el instrumento que elige para realizarla; así se evita la vanagloria del instrumento y brilla, con toda claridad, la obra de Dios.
San Pablo desarrollará esta misma idea: Dios eligió la necedad del mundo para confundir a los sabios y eligió Dios la flaqueza del mundo para confundir a los fuertes; y lo plebeyo del mundo,
el desecho, lo que no es nada, lo eligió Dios para anular lo que es, para que nadie pueda gloriarse ante Dios” (1 Cor 1, 27-29)

3.- Comienza el calvario
El pequeño pueblo de Israel vive en Egipto; pero,“se alzó en Egipto un nuevo rey, que no sabía de José” (Ex 1,8). La dinastía reinante en el delta del Nilo, en tiempos de José, eran los hicsos
de origen asiático. El nuevo rey era de origen egipcio y, organizándose desde Tebas, logró arrojar a los hicsos del país.
El nuevo rey oprimió a los israelitas con durísimos trabajos y los sometió a cruel servidumbre (Ex 1,11-14). Furioso, “el faraón mandó a todo su pueblo que fueran arrojados al río cuantos niños nacieran de los hebreos, preservando sólo a las niñas” (Ex 1,22)).
La opresión llegó a una situación insostenible. La destrucción del pueblo hebreo parecía inevitable. Contra toda lógica humana, el crecimiento fue mayor cuanto mayor fue la opresión. Es un signo claro de la actuación escondida de Dios. Mucho más tarde, Tertuliano dirá que “la sangre de los mártires es semilla de cristianos”.

4.- Descubrimiento de Moisés
Una mujer hebrea tuvo un hijo y “lo tuvo escondido durante tres meses” (Ex 2,2). Al cabo de los cuales, lo metió en una cesta de papiro y puso la cesta entre los juncos, a la orilla del río. “María” (Num 26,60), hermana del niño vigilaba, escondida. La hija del faraón bajó a bañarse en el río y  descubrió la cesta; al abrirla, vio a un niño llorando. Se compadeció de él y dijo: Es un niño hebreo.
Se acercó la hermana del niño y dijo a la hija del Faraón: “¿Quieres que busque una nodriza entre las hebreas para que te críe este niño? (Ex 2,7). Obtenido el consentimiento, la joven llamó a la madre del niño y ésta lo amamantó y lo crió. El niño creció y “la hija del faraón lo tuvo como un hijo y le llamó Moisés, diciendo: De las aguas lo saqué” (Ex 2,10).
Moisés mata a un egipcio y huye a Madián. Moisés creció y fue educado como un príncipe egipcio; tras cuarenta años (Hch 7,23), la situación en la corte del faraón no había cambiado.
Moisés seguía bien considerado; pero sus hermanos hebreos trabajaban como esclavos y eran maltratados por los capataces egipcios.
“Un día {Moisés}fue testigo de la opresión en que estaban, vio cómo un egipcio golpeaba a un hebreo… mató al egipcio y lo enterró en la arena” (Ex 2,11-12). 
Moisés pudo pasar de largo. No sólo no pasó de largo, sino que intervino y mató al egipcio. Se enteró el faraón de todo lo sucedido y buscaba a Moisés para matarle. Moisés huyó y se
fue a vivir a Madián, un país extranjero, donde perdió su status social y económico y se colocó como pastor de ovejas en la casa de Ragüel, quien le dio por mujer a su hija Séfora.
El incidente de matar al egipcio está muy poco detallado para poder emitir un juicio moral; a primera vista, parece un homicidio.
“Pasado mucho tiempo, murió el rey de Egipto, los hijos de Israel seguían bajo una dura servidumbre y clamaron a Dios… quien oyó sus gemidos y se acordó de su alianza con Abraham,
Isaac y Jacob” (Ex 2,23-24). Una vez más, aparece la intervención de Dios que atiende las súplicas de su pueblo.
La visión de la zarza ardiendo: Apacentaba Moisés las ovejas y, un día, se ecercó al monte Horeb y vio que “una zarza ardía y no se consumía” (Ex 3,2). Curioso, se acercó y oyó la voz de Dios que le decía: “¡Moisés! ¡Moisés! El respondió: Heme aquí” (Ex 3,4).
La respuesta de Moisés indica su actitud de acogida y disponibilidad (1).

5.- Dios encarga una misión a Moisés
“Yo soy el Dios de tus padres...El clamor de los hijos de Israel ha llegado hasta mí y he visto la opresión que sobre ellos hacen los egipcios. Ve, yo te envío al faraón para que saques a mi pueblo
de Egipto” (Ex 3,4.6,9-10).
Antes Moisés había fracasado en su intento de liberación por iniciarlo él, ahora Moisés irá en nombre de Dios, el cual se servirá de él para llevar a cabo su proyecto. Moisés pierde su iniciativa y pasa a ser el instrumento y el colaborador de Dios; hará todo en nombre de Dios, con su misma autoridad, con la capacidad de hacer extraordinarios prodigios.
Dios se convierte en garante de la misión. Dios no se queda fuera, va con Moisés y las acciones de Moisés serán acciones de Dios.
Etapas de la misión:
“Ve, reúne a los ancianos de Israel y diles: Yavé, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, se me ha aparecido y me ha dicho:… Os sacaré de la opresión de los egipcios y os subiré a la tierra de los cananeos” Ex 3,16-17).
“Ellos te escucharán y tú con los ancianos de Israel iréis al rey de Egipto y le diréis: Yavé, el Dios de los hebreos, ha salido a nuestro encuentro; deja que vayamos camino de tres días al
desierto para ofrecer sacrificios a Yavé” (Ex 3,18).
“Bien sé yo que el rey de Egipto no os permitirá ir si no es forzado por mano poderosa” (Ex 3,19).
“Pero yo extenderé mi mano y castigaré a Egipto con toda suerte de prodigios… y después os dejará salir” (Ex 3,20).

6.- Las plagas de Egipto
“El corazón del faraón se endureció y no escuchó a Moisés” (Ex 7,13). Y Dios desencadenó una serie de plagas cuyo sentido no hay que buscarlo en la materialidad de los hechos sino en la
intervención de Dios que habla a través de los acontecimientos en favor de su pueblo.
Las plagas tienen una doble finalidad:
La primera se pone de manifiesto en la frase, varias veces repetida: “Deja salir a mi pueblo para que me dé culto” (Ex 7,16.26; 8, 4.16.234; 9,1.13 y 10,3). El culto a Dios se refleja en la vida, en “servir a Dios”, sinónimo de “amarle”, “obedecerle” y “seguirle” con todo el corazón. Las plagas son una llamada a la conversión.
La segunda finalidad de las plagas: “Para que sepas que yo soy Yavé” (Ex 7,17; 8,18; 10,2).
Dios quiere hacerse reconocer como Señor y no sólo, como hasta ahora, con palabras; en adelante, hablará con los hechos. En Dios hay plena coincidencia entre lo que dice y lo que hace, entre sus palabras y sus obras.
Dios, en el relato de las plagas, capítulos 7-14 del Exodo, se da a conocer mediante el lenguaje de unos signos y prodigios que revelan claramente, a hebreos y a egipcios, quién es el
autor. Dios no sólo manifiesta quién es, sino que busca ser reconocido y aceptado como lo que es, el único y verdadero Señor.
El faraón no reconoce a Dios (Ex 5,2), ni le teme (Ex 9,30), al contrario, endurece su corazón (Ex 8,15) por lo que es sometido a una serie de hechos (plagas) que le llevarán a su destrucción
Pero, “Israel vio la mano potente que mostró Yavé para con Egipto y el pueblo temió a Yavé y creyó en Él y en Moisés, su siervo” (Ex 14,31).

7.- ¿Qué significa la Pascua?
La Pascua significa el paso de Dios. “Es la Pascua de Yavé”(Ex 12,11). Los hebreos han untado las dos jambas y el dintel de la puerta de sus casas con la sangre del cordero sacrificado para la celebración (Ex 12,7).
“Yo pasaré esa noche por la tierra de Egipto y mataré a todos los primogénitos de Egipto, desde los hombres hasta los ganados… Yo, Yavé. La sangre será vuestra señal. Cuando yo vea la sangre pasaré de largo .. y no habrá entre vosotros plaga exterminadora… Este será un día memorable para vosotros y lo celebraréis como fiesta en honor de Yavé de generación en
generación. Decretaréis que sea fiesta para siempre”(Ex 12,12-14).
Llama la atención que, en el momento cumbre del relato de las plagas, éste se interrumpa y se intercale una celebración litúrgica. Sin duda, la intención del autor es poner de manifiesto la importancia de la celebración litúrgica no sólo para los hebreos que intervienen en la celebración, sino para todas las generaciones del pueblo de Israel.
La Pascua de Yavé es el paso de Dios que salva a unos y castiga a otros; libera a su pueblo de la esclavitud de Egipto y castiga a los egipcios que le han rechazado como Señor. Celebrar la
Pascua es responder a la acción del Señor, es reconocer y agradecer las intervenciones de Dios en favor de su pueblo.

8.- Los israelitas salen de Egipto
Tras la interrupción del relato por la inclusión de la Pascua, lo retomamos volviendo al momento decisivo del Exodo: La salida de Egipto. Después de cuatrocientos treinta años (Ex 12,40)
de exilio, el pueblo de Israel sale de Egipto para ir a la tierra prometida. “ Iba Yavé delante de ellos, de día, en columna de nube y de noche, en columna de fuego” (Ex 13,21).
La presencia de Dios, simbolizada en la realidad de una columna de fuego, es una presencia invisible que acompaña día y noche, es decir, la totalidad del camino y de la vida.
Esta presencia invisible de Dios facilitará el cumplimiento de su designio, pues, todos los obstáculos que han de surgir, Dios los permitirá para manifestar su gloria, su poder salvador, su
bondad, su sabiduría y amor.
El primer gran obstáculo es el arrepentimiento del faraón de haber dejado salir a Israel y la persecución con todo su ejército hasta donde estaban acampados, cerca del mar (Ex 14,9).
Estamos ante una triple visión de una misma realidad: Los israelitas están atrapados entre el ejército del faraón y el mar que les impide el paso.
Visión del Faraón: Está convencido de su poder y que exterminará a los israelitas.
Visión de los israelitas: Aterrorizados, se quejan ante Moisés, diciendo: “¿Es que no había sepulcros en Egipto, que nos has traído al desierto a morir?.. Deja que sirvamos a los egipcios, que mejor es servirlos que morir en el desierto” (Ex 14,11-12). Se sienten engañados por Moisés y no ven más allá, sólo ven al ejército egipcio que les acosa.
Visión de Moisés: Moisés sí ve más allá y ve la salvación que Dios está a punto de realizar. Y dijo al pueblo: “No temáis; estad tranquilos y veréis la victoria que, en este día, os dará Yavé” (Ex
14,13).
San Pablo nos da la clave de Moisés, la fe: “Moisés, por la fe, salió de Egipto sin temer la ira del faraón; se mantuvo firme como si viera al Invisible” (Hb 11,27).

9.- Maravillas que contempló el pueblo de Israel
Desde la orilla del mar donde estaban los israelitas hasta su llegada a la tierra de Canaán van a contemplar una larga serie de acontecimientos con los que Dios tratará de convencerles de
que Él es fiel a su palabra y de su designio sobre ellos. Estos son los principales acontecimientos:
.- El paso del mar Rojo “a pie enjuto” (Ex 14,31).
.- Conversión del agua salada en dulce (Ex 15,25).
.- Les dio de comer carne de codornices (Ex 16,13) y el pan de maná (Ex 16,31).
.- Les dio de beber. “Yavé dijo a Moisés: Hiere la roca y brotará agua para que beba el pueblo” (Ex 17,6).
.- Yavé se presentó a Moisés en una densa nube, a la vista de todo el pueblo sobre el monte Sinaí (Ex19,9.11), y promulgó el Decálogo (Ex 20).
.- Alianza de Yavé e Israel (Ex 24,7). Entregó a Moisés las Tablas de la Ley (Ex 24,12). Moisés fue el instrumento escogido por Dios para llevar a cabo su designio de salvación.
Sacó a Israel de Egipto y, tras cuarenta años en el desierto de la península del Sinaí, con multitud de signos y prodigios, lo dejó a las puertas de la tierra prometida de Canaán.
Fue el interlocutor entre Dios y el pueblo de Israel. Dios “hablaba” a Moisés y éste lo transmitía al pueblo.  
Algunos opinan que él mismo puso por escrito la Ley que regía al pueblo hebreo en todas las expresiones de la vida, religiosa, civil, social y personal. El pueblo hebreo se convirtió con Moisés en la teocracia que rendía culto al Dios Único.
Muerte de Moisés: Nació en Gosen (Egipto) y murió en la tierra de Moab (Dt 34,5) y allí fue sepultado. Yavé dijo a Moisés: “Ahí tienes la tierra que juré dar a Abraham, Isaac y Jacob,diciendo: A tu descendencia se la daré; te la hago ver con tus ojos, pero no entrarás en ella” (Dt 34,4).
Moisés murió sin entrar en la prometida tierra de Canaán. La contempló desde la altura del monte Nebo, a unos 1500 metros sobre el valle del río Jordán.

1 Esta misma respuesta darán también Samuel (1Sam 3,4), Isaías (Is 6,8), la Virgen María (Lc 1,38) y Cristo (Hb 10,7). “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad” es la actitud perfecta del cristiano.

162.5.- SIGUIENDO LAS HUELLAS: HISTORIA DE JOSUÉ


1.- ¿Quiés es Josué? (1355 a.C. - 1245 a. C.).

Nació en Egipto. Es hijo del israelita Nun, de la tribu de Efrain  (1Par 7,27). Su nombre era Oseas, y “Moisés le dió el nombre de Josué” (Num 3,17). Josué, en hebreo es Yehoshuá (forma  extensa) o Yeshuá (5) (foma abreviada).

Josué junto a Moisés: Josué está muy presente en la vida de Moisés. Aparece por primera vez en la Biblia, como caudillo de los israelitas en la batalla contra los amalecitas (Ex 17, 8-16). Es presentado como ayudante de Moisés (Ex 24,13) Se convirtió en el lugarteniente de Moisés y lo esperó a mitad del camino cuando éste subió al monte Sinaí, donde recibió las tablas dela Ley (Ex 32,17) y permaneció junto a la tienda o tabernáculo de reunión (Ex 33,11).

2.- Moisés envía exploradores a la tierra de Canaán

Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefoné, estaban entre los doce enviados por Moisés a explorar la tierra de Canaán (Num 13, 7-8).Cuando volvieron al cabo de cuarenta  días se  presentaron a Moisés y a toda la asamblea de los hijos de Israel,y les mostraron los frutos que traían. Y dijeron: “La gente que la habita es fuerte y sus ciudades muy grandes y están amuralladas”. Josué y Caleb trataron de convencer al pueblo que había que avanzar y apoderarse de Canaán, confiando en la protección de Yavé; pero el pueblo se amotinó y faltó poco para que fuesen lapidados (Num 14,6-10).

Premio y castigo de Yavé: Yavé premió la lealtad de Josué y de Caleb permitiendo su entrada en Canaán, y negándosela a todos los que no habían confiado en Él, a pesar de “ haber visto mi gloria y todos los prodigios que obré en Egipto ” (Num 14,22).

3.- Elección de Josué como sucesor de Moisés

El libro del Deuteronomio (34,5) registra la muerte de Moisés y el libro de Josué se abre con el trabajo de Moisés terminado. Yavé ha dado a su pueblo una revelación escrita, un sacerdocio, un lugar para adorarle, un sistema de leyes y un nuevo líder.

Josué sucede a Moisés en la misión de conquistar la tierra prometida. “Yavé dijo a Moisés: Toma a Josué, hijo de Nun… Transmítele una parte de tu autoridad para que le obedezca la  asamblea de los hijos de Israel” (Num 27, 18.20).

Hacia la conquista de la tierra prometida: Orden de Yavé: “Después de la muerte de Moisés, habló Yavé a Josué, diciendo: Álzate ya y pasa el Jordán tú y tu pueblo a la tierra que yo doy a los hijos de Israel” (Jos 1,1-2). “Esfuérzate y ten valor; nada te asuste, nada temas, porque Yavé, tu Dios, irá contigo  adonde   quiera que vayas” (Jos 1,9).

Paso del Jordán: Josué y los israelitas partieron de Sitím y, precedidos por el Arca de la Alianza portado por los sacerdotes, cruzaron el río Jordán. Josué ordenó que un hombre por cada  una de las doce tribus de Israel cogiese una piedra de en medio del Jordán, del mismo lugar donde estaban apoyados los pies de los sacerdotes que portaban el Arca. El pueblo salió del Jordán y acampó en Gálgala, allí Josué erigió, con las doce piedras, un monumento conmemorativo del paso del Jordán, “y dijo a los hijos de Israel: Cuando un día os  pregunten vuestros hijos, ¿Qué significan esas piedras?, instruirlos diciendo: Israel pasó este Jordán a pie enjuto, porque Yavé secó delante de vosotros las aguas del Jordán, como lo había hecho con las aguas del mar Rojo” (Jos 4, 21-24).

Circuncisión de los israelitas en Gálgala: “Josué hizo unos cuchillos de piedra y circuncidó a los hijos de Israel” (Jos 5,3). “El pueblo que salió {de Egipto] estaba circuncidado, pero los nacidos en el desierto...no habían sido circuncidados” (Jos 5, 5).

Los cuchillos de piedra nos retrotraen a la época neolítica. Es una gran sorpresa que, durante la estancia de cuarenta años en el desierto tras la salida de Egipto, no se hubiese practicado la circuncisión que era la señal de la Alianza entre Yavé y el pueblo de Israel (Gen 17,11-12).Los israelitas celebraron la Pascua en Gálgala, comieron de los frutos de la tierra y dejaron de recibir el maná.

4.- La toma de Jericó

“La ciudad de Jericó tenía las puertas cerradas y bien echados sus cerrojos por miedo a los hijos de Israel” (Jos 6,1).

Durante seis días, los israelitas dieron una vuelta a la ciudad, en este orden: guerreros, siete sacerdotes con trompetas tocándolas delante del Arca de la Alianza y detrás todo el pueblo en silencio.“El séptimo día …dieron siete vueltas alrededor de la ciudad...y Josué dijo al pueblo: Gritad, porque Yavé os entrega la ciudad (Jos 6,15-16) “Cuando el pueblo, oído el sonido de las trompetas, se puso a gritar clamorosamente, se derrumbaron las murallas de las ciudad y cada uno subió a la ciudad y se apoderaron de ella”. (Jos 6,20-21). “Luego, pasaron al filo de la espada a hombres y mujeres, niños y ancianos, bueyes, ovejas y asnos” (Jos 6,21).

Sólo se salvó la familia de la prostituta Rahab, que había ayudado a los dos espías de Josué (Jos 2, 1-16). “{Después] los hijos de Israel incendiaron la ciudad con todo cuanto en ella había, salvo la plata y el oro y los objetos de bronce y de hierro, que pusieron en el tesoro de Yavé” (Jos 6,24).

En la toma de Jericó aparecen, por una parte, la protección divina, evidencia del designio amoros de Dios, y por otra parte, la crueldad humana al matar a todos sus habitantes e incendiar la ciudad. Son dos cosas que, juntas, hoy nos producen escalofríos e incomprensión.

Otras conquistas: Tras la toma de Jericó, Josué fue conquistando todas las ciudades-reino del territorio de Canaán. “Se apoderó Josué de todo el territorio… y se lo dio en heredad a Israel por partes, según sus tribus, y la tierra descansó de la guerra” (Jos 11,23).

Distribución de la tierra conquistada: Límites de la tierra prometida:“Desde el desierto hasta el Líbano y el río grande, el Eúfrates y hasta el mar grande, a occidente, será vuestro territorio” (Jos 1,4).

El libro de Josué, en los capítulos 13-19, detalla la distribución que hizo Josué entre las tribus de Israel de la tierra conquistada.

Muerte de Josué: “Josué, hijo de Nun, siervo de Yavé, murió a la edad de ciento diez años. Fue sepultado en la tierra de su posesión, en Tamnat Saré, en la montaña de Efraím, al norte del  monte Gas” (Jos 24,29-30).

5 Esta forma hebrea abreviada, Yeshuá, es el nombre que María pondrá a su hijo: “Concebirás y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús” (Lc 1,31).

162.6.- SIGUIENDO LAS HUELLAS: LOS JUECES DE ISRAEL

  

1.- ¿Quienes son los jueces?

Son unos personajes que, más que jueces en sentido estricto de administradores de justicia, eran jefes que acaudillaron a las tribus israelitas en su lucha por permanecer en los territorios  conquistados por Josué. Tras la distribución de la tierra de Canaán entre las tribus de Israel hecha por Josué, cada tribu ejerció su autonomía según su propio parecer. “Entonces no había rey en Israel y cada uno hacía lo que bien le parecía” (Jue 17,6).

La conquista no estaba totalmente asentada y cada tribu de Israel se vio en la necesidad de seguir luchando o pactar con los pueblos conquistados. Por esta necesidad surgieron los jueces o caudillos que guiaron a una o a varias de las tribus israelitas. Ningún juez gobernó sobre todas las tribus, ni se planteó volver a la unidad vivida con Josué, unidad que volverá en tiempos de los Reyes.

El tiempo de los jueces se extiende desde la muerte de Josué hasta el inicio de monarquía en Israel (s. XIII-XI a.C.). Son unos 350 años de declive del pueblo de Israel.

Nombre de los Jueces: Otoniel, Aod, Samgar, Débora, Gedeón, Abimelec, Tola, Jaír, Jefté, Abesán, Elón, Abdón y Sansón.

2.- El ciclo de los cuatro tiempos

En los episodios referidos en Jueces se percibe una visión global de la época, en cuatro tiempos:

Primero: Fidelidad del pueblo a Yavé. Durante el gobierno de cada juez se vive en paz y prosperidad (Jue 3,11.30); 5,32; 8,28).

Segundo: Infidelidad del pueblo a Yavé. A la muerte del juez, “los hijos de Israel volvieron a hacer el mal a los ojos de Yavé” (Jue 4,1 y 13,1); “se apartaron de Yavé … y se fueron tras otros  dioses… los dioses de los pueblos que los rodeaban… sirvieron a Baal y Astarté” (Jue 2,12-13).(Jue 3,7 y 10,6).

Tercero: Castigo de Yavé. Por la infidelidad de Israel, aparece la acción de Yavé, que los entrega en manos de sus enemigos (Jue 2,14, 20.21; 3,8; 4,2; 10,7).

Cuarto: Arrepentimiento de Israel y petición de auxilio a Yavé. “Clamaron a Yavé los hijos de Israel” (Jue 3,9. 15; 4,3; 6,6). Yavé suscita un nuevo juez que los liberta (Jue 2,16; 3,9.15) e Israel  recupera la libertad y vida tranquila durante un tiempo (Jue 3,11; 5,32; 8,28).

Este ciclo en cuatro tiempos y su constante repetición muestran claramente tanto la inconstancia en la fidelidad y en el arrepentimiento de Israel, como el amor y la misericordia de Yavé que perdona, una y otra vez, fiel a su designio de salvación, manifestado en las promesas hechas a los antepasados de Israel. Esta constante alternativa de pecado y castigo, conversión y misericordia, es el tema principal del libro de los Jueces.

“En muriendo el juez, volvían a corromperse más todavía que sus padres, yéndose tras de los dioses extraños para servirlos y adorarlos, sin dejar de cometer sus crímenes”(Jue 2,29).

162.7- SIGUIENDO LAS HUELLAS: EL PROFETA SAMUEL


Samuel, hijo de Elcana y de Ana, fue concebido por concesión de Yavé porque Ana era estéril. Cuando nació Samuel, su madre, en agradecimiento a Yavé, lo consagró a su servicio. Es un juez distinto de los anteriores, no es un caudillo militar, él convoca al pueblo, le alienta en la lucha y ora ante Yavé para alcanzar la victoria; ejerce las funciones de sacerdote y juez.

“El niño Samuel iba creciendo en estatura y en gracia, ante Dios y ante los hombres” (1 Sam 2,26). Este versículo me lleva a pensar en Lucas 2,52, que dice casi lo mismo del niño Jesús.

1.- Yavé llama a Samuel

La época de los jueces ha llegado a su fin y se va a iniciar la época de los reyes. El paso se va a producir con Samuel, sacerdote-profeta por medio del cual hablará Yavé al rey. Helí fue el último de los sacerdotes y Samuel, el primero de los profetas, portavoz de Yavé para manifestar el designio amoroso de Dios.

“El joven Samuel servía a Yavé en presencia de Helí” (1 Sam 3,1). Samuel ya no era un niño, sino un adolescente. Por el contrario, Helí es un anciano y ha empezado a perder la visión. “Un día, estando acostado Helí en su aposento… Samuel dormía en el santuario de Yavé, donde estaba el Arca de Dios y oyó la voz de Yavé que le llamaba: ¡Samuel! ¡Samuel! 

Él contestó: Heme aquí. Y corriendo hacia Helí, dijo: Aquí estoy; ¿para qué me has llamado?. Helí le dijo:Yo no te he llamado; vuelve a acostarte. Él se fue y se acostó” (1Sam 3,2-5). La escena se repitió de nuevo, con el mismo resultado. Yavé, con estas dos llamadas, quiso darse a conocer, porque “Samuel no conocía todavía a Yavé, pues todavía no le había revelado su palabra” (1 Sam 3,7).

Se produjo una tercera llamada y “Entonces comprendió Helí que era Yavé quien llamaba al joven y le dijo: Anda, acuéstate y si vuelven a llamarte, di: Habla, Yavé, que tu siervo escucha.

Samuel se fue y se acostó en su lugar. Vino Yavé, se paró, y llamó como las otras veces: ¡Samuel! ¡Samuel!” Samuel contestó: Habla,Yavé, que tu siervo escucha”(1 Sam 3,9-10).

En esta visita, Yavé reveló a Samuel que iba a castigar a la casa de Helí por el crimen que cometían sus hijos. Preguntado por Helí, Samuel le contó todo lo que le había dicho Yavé.

Samuel seguía creciendo y haciénsose mayor. “Samuel llegó a ser grande y Yavé estaba con él...Todo Israel reconoció que Samuel era un verdadero profeta de Yavé” (1Sam 3,19-20).

Israel es derrotado por los filisteos: “Los filisteos presentaron batalla a Israel, se trabó el combate e Israel fue vencido” (1 Sam 4,2). Reunidos los ancianos de Israel, tras la derrota, acordaron traer el Arca de la Alianza, de Silo a Eben-Ezer “para que nos salve de la mano de nuestros enemigos” (1 Sam 4,3).

Los antiguos en las batallas llevaban por enseñas imágenes de sus dioses. Para los israelitas el Arca de la Alianza era el símbolo de la presencia de Yavé entre su pueblo. De nuevo, los filisteos derrotaron a Israel y “fue capturado el Arca de la Alianza” (1 Sam 4,11).

El Arca de la Alianza en poder de los filisteos: Los filisteos llevaron el Arca de la Alianza de Eben-Ezer a Azoto y lo colocaron en su templo junto a la imagen del dios Dagón. Los habitantes de Azoto y su territorio sufrieron tumores, por lo que dijeron: “No se quede con nosotros el Arca del Dios de Israel” (1Sam 5,7). Llevaron el Arca a Gat, pero “a las gentes de la ciudad, pequeños y grandes, les salieron tumores” (1Sam 5,9). Entonces, mandaron el Arca a Acarón, y tambiés éstos morían heridos.“Siete meses estuvo el Arca de Yavé en la tierra de los filisteos” (1Sam 6,1)

Devolución del Arca a Israel: Los filisteos, aconsejados por sus sacerdotes y adivinos, decidieron devolver el Arca del Dios de Israel, añadiendo “una ofrenda de desagravio; si os curáis,  sabréis que era su mano la que pesaba sobre vosotros” (1Sam 6,3).

Los habitantes de Bet Semes “enviaron mensajeros a los de Quiriat-Jearim para que les dijeran: Los filisteos han devuelto el Arca de Yavé; bajad para subirla con vosotros” (1 Sam 6,21).

Los de Quiriat-Jearim “depositaron el Arca en la casa de Abinadab y consagraron a Eliezer, su hijo, para que custodiase el Arca de Yavé” (1 Sam 7,1).

Victoria sobre los filisteos en Masfa.Entre la derrota en el campo de Eben-Ezer y la victoria en Masfa pasaron veinte años.

Samuel inició su gran ministerio como portavoz de Yavé:“Si de todo corazón os convertís a Yavé, quitad de en medio de vosotros los dioses extraños y las astartés; enderezad vuestro corazón a Yavé y servidle sólo a Él y Él os librará de las manos de los filisteos. Los hijos de Israel quitaron todos los baales y astartés y sirvieron sólo a Yavé”( 1Sam 7,3-4).

Los israelitas ya tenían con ellos el Arca de la Alianza en Quirit-Jearim, abandonaron el culto a los dioses paganos y se volvierron a Yavé.

Samuel congregó a todo Israel en Masfa y oró a Yavé por ellos. Los filisteos se acercaron a Masfa para atacar a Israel, pero fueron derrotados por los israelitas, quienes tomaron todas las ciudades que los filisteos les habían arrebatado antes.

2.- Vida ordinaria de Samuel:

“Juzgó a Israel todo el tiempo de su vida. Cada año hacía un recorrido por Betel, Gálgala, y Masfa y, en todos estos lugares, juzgaba a Israel. Luego se volvía a Rama, donde estaba su casa” (1 Sam 7,15-17). Samuel tendrá, en lo sucesivo, un papel preponderante en la institución de la monarquía en Israel.

162.8- SIGUIENDO LAS HUELLAS: LOS PROFETAS ANUNCIARON AL MESÍAS

 1.- Importancia de los profetas

Los profetas juegan un papel muy importante en la manifestación del “Designio divino”; porque, como dijo el profeta Amós “Yavé no hace nada sin revelar su designio a sus siervos los profetas” (Am 3,7).

Cada acontecimiento va precedido del consejo divino a un profeta para que intervenga. Los profetas se hicieron insustituibles para la gobernabilidad, ya se tratase del reino unido de Israel, unos cien años con Saúl, David y Salomón, o del Reino dividido de Israel, unos doscientos años entre diecinueve reyes, desde Jeroboam a Oseas, o del Reino de Judá, 342 años entre veinte reyes, desde Roboam a Sedecías.

Los profetas, los reyes y los sacerdotes, durante mucho tiempo, fueron los tres ejes de la sociedad de Israel, tan antagónicos entre sí como necesarios.

2.- Triple misión de los profetas

Decir al pueblo las palabras de Yavé: “Oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, quién irá de nuestra parte? Y yo le dije:

Heme aquí, envíame a mí” (Is 6,8).“Pongo en tu boca mis palabras” (Jer 1,9). Tú me sedujiste, oh Yavé, y yo me dejé seducir” (Jer 20,7)“Hijo de hombre, llégate a la casa de Israel y háblales mis palabras” (Ez 3,4)

Indicar a Israel el camino a seguir:

1.- Pidiendo la conversión del corazón: Israel tiene el corazón endurecido en el mal y se niega a convertirse. Los profetas le exhortan a la conversión, a cambiar el corazón: “Buscad el bien y no el mal, para que viváis” (Am 5,14),“Venid y entendámonos, dice Yavé. Aunque vuestros pecados fueran como la grana, quedarán blancos como la nieve” (Is 1,18); Israel no acepta el requerimiento de Yavé y provoca su castigo por tanta  ingratitud.

2.-Avisando que Yavé castigará a Israel: A consecuencia de la infidelidad de Israel, se rompe el antiguo pacto “quebrantaron mi alianza y yo los rechacé” (Jer 31,32) “Cumpliré mis designios contra todas tus abominaciones” (Ez 16,43); “lleva sobre tí tu vituperio” (Ez 16,52); “lleva sobre tí tu perversidad y tus abominaciones” (Ez 16,58) Al final, triunfará la misericordia de Yavé con la renovación de la alianza. “Esta será la alianza que yo haré con la casa de Israel: pondré mi ley en su interior y la escribiré en su corazón, y seré su Dios y ellos serán mi pueblo” (Jer 31,33); “les perdonaré sus maldades y no me acordaré más de sus pecados” (Jer 31,34)·

3.- Manteniendo viva la esperanza de un Mesías: En la constante sucesión de infidelidad por parte de Israel y misericordia por parte de Dios, Israel debe mantener la esperanza del Mesías que le redimirá. Los profetas mantienen esa esperanza con sus múltiples vaticinios.

3.- Escudriñando las Escrituras

“Escudriñad las Escrituras… pues todas ellas dan testimonio de mí [del Mesías] (Jn 5, 39).

Siguiendo el consejo de San Juan, vamos a descubrir muchas de las profecías relacionadas con el Mesías. La Carta a los Hebreos (1,1) comienza diciendo: “Muchas veces y de muchas maneras    habló Dios en otro tiempo a nuestros padres por medio de los profetas, en estos últimos días nos ha hablado por medio de su Hijo”.

Profecías del A.T. cumplidas en Jesucristo: Ya en el libro del Génesis se habla de una mujer cuyo linaje aplastará la cabeza de la serpiente (Gén 3, 15). Este linaje se refiere al Mesías que ha de  venir.

El Mesías será descendiente de Abraham: “Te bendeciré largamente y multiplicaré grandemente tu descendencia” (Gén 22,17)

El Mesías saldrá de Jacob: “Álzase de Jacob una estrella, surge de Israel un cetro” (Num 24,17-19).

"Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos." (Mt 1,2)

El Mesías nacerá del linaje de Judá: “No faltará de Judá el cetro..hasta que venga aquél de quien es” (Gen 49,10) “Brotará un retoño del tronco de Jesé y retoñará de sus raíces un vástago” (Is 11,1)"Porque sabido es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá" ( Heb 7,14)

Cristo nacerá de una virgen “Una virgen grávida da a luz y le llama Emmanuel” (Isa 7,14) y Lc 1,7; Apoc 12,5). “Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Él será llamado Hijo del Altísimo y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre” (Lc 1,31-32)

"Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, que tiene sobre sus hombros la soberanía y que se llamará Admirable consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de la paz." (Is 9,6)

Nacerá en Belén: “Tú, Belén de Efratá...de ti saldrá quien señoreará en Israel” (Miq 5,2) y Mt 2,1,6; Lc 2,4,11,15).

"Yo os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo: que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es Cristo el Señor. Esto os servirá de señal: Hallaréis al iño   envuelto en pañales, acostado en un pesebre."(Lc 2,11-12)

Los niños de Belén serían asesinados: “Una voz se oyó en Ramá, un lamento, un amargo llanto.

Es Raquel que llora a sus hijos y rehusa consolarse, pues ya no existen”(Jer 31,15, Mt 2,17-18). “De Egipto llamé a mi Hijo” (Os 11,1y Mt 2,15)eL Enviará en mensajero: “Una voz grita: Abrid  camino a Yavé en el desierto, enderezad en la estepa una calzada a vuestro Dios” (Is 40,3) y (Mt 3,3).

“Voy a enviar a mi mensajero, que preparará el camino delante de mí” (Mal 3,1) y (Mt 11,10)

Será enviado para predicar la buena nueva “El Espíritu del Señor está sobre mí, pues me ha ungido, me ha enviado a predicar la buena nueva a los abatidos y sanar a los de quebrantado corazón, para anunciar la libertad a los cautivos y la liberación a los encarcelados” (Is 61,1) y Lc 4,18)

No será escuchado, ni creído, ni entendido: “Ve y dile a ese pueblo: Oíd y no entendáis; ved y no conozcáis. Endurece el corazón de ese pueblo, tapa sus oídos, cierra sus ojos. Que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni entienda su corazón” (Is 6,9-10), Mt 13,14; Mc 4,12). “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí” (Mt 15,8)“Aunque había hecho grandes milagros en medio de ellos, no creían en Él” (Jn 12,37)

Israel esperaba un Rey-Mesías terrenal que restableciera su esplendor al Reino de Israel, que conquistase todos los pueblos que les habían dominado y vengase todas las injusticias y expolios que había soportado.

Será despreciado por los hombres: “Despreciado y abandonado de los hombres...sin que le tengamos en cuenta” (Is 53,3) y Mc 9,12.

Será abandonado por sus discípulos: “Hiere al pastor y se dispersará el rebaño” (Zac 13,7) y Mt 26,31.

Será vendido por treinta monedas de plata: “Pesaron mi salario treinta monedas de plata” (Zac 11,12) y Mt 27,3.5.9.

Será azotado y escupido: “He dado mis espaldas a los que me herían y mis mejillas a los que me arrancaban la barba; no escondí mi rostro ante los esputos” (Is 50,6) y Mt 27,30. “Y mirarán al que transpasaron” (Zac 12,10 y Jn 19,37)

Una gran piedra cerrará la puerta del sepulcro: “Trajeron una piedra y la pusieron sobre la boca del foso” (Dan 6,17) y Mt 27, 60).

Vencerá a la muerte y enjugará las lágrimas: “Destruirá la muerte para siempre y enjugará las lágrimas de todos los rostros” (Is 25,8) y Ef 5,14:

Vendrá a juzgar a todos: “Suscitaré a David un renuevo de justicia que hará derecho y justicia sobre la tierra” (Jer 33,15 y Hch 17,31). Cristo es el primero y el último Dice el Señor:“Yo soy el alfa y la omega, el principio y el fin” (Ap 21,6)

162.9.- SIUIENDO LAS HUELLAS: HISTORIA DEL REY SAÚL


1.- ¿Quién fue Saúl? (1075-1007 a.C.)

Saúl fue un hijo de Quis, de la tribu de Benjamín. Se casó con Ahinoam, con la que tuvo cuatro hijos: Jonatán, Abinadab, Malquisúa e Isbaal y dos hijas: Merab y Mical; con la concubina Rizpah tuvo dos hijos: Armoni y y Mefiboset.

“Saúl era un buen mozo…a todos les sacaba la cabeza” (1 Sam 9,2)

2.- Los ancianos de Israel piden un rey

“Cuando envejeció Samuel, puso para juzgar a Israel a sus dos hijos: Joel y Abia, pero éstos no siguieron los caminos de su padre, sino que se apartaron de ellos por avaricia, recibiendo   presentes y violando la justicia” (1Sam 8,1-3). Ya entonces había corrupción entre los poderosos.

Los ancianos de Israel dijeron a Samuel: “Tú eres ya viejo y tus hijos no siguen tus caminos; danos un rey para que nos juzgue, como todos los pueblos” (1 Sam 8,5).Hasta ahora, sólo Yavé  gobernaba a su pueblo por medio de legados o portavoces a los que encomendaba las funciones de gobierno.

Ante las tropelías de los hijos de Samuel, los ancianos de Israel quieren cambiar la forma de gobierno. La petición desagrada a Samuel y a Yavé porque significaba la repulsa de la   teocracia  vigente hasta entonces. No obstante, “Yavé dijo a Samuel: Escúchalos y pon sobre ellos un rey” (1Sam 8,22). El cambio era casi necesario para que Israel, organizado políticamente de forma permanente, pudiera rechazar los persistentes ataques de sus enemigos, en especial, de los filisteos.

3.- Samuel unge a Saúl como rey de Israel.

Saúl se encontró con el profeta Samuel en la ciudad de Rama, fue su huésped y, al día siguiente, fue ungido en secreto en la tierra de Zuf. “Tomó Samuel una redoma de aceite, la vertió

sobre la cabeza de Saúl y le besó, diciendo: Yavé te unge por príncipe de su heredad, Tú reinarás sobre el pueblo de Yavé” (1Sam 10,1). Saúl fue presentado al pueblo por Samuel en Masfa y el pueblo gritó: “ ¡Viva el rey!” (1Sam 10,24).

Es la primera vez que en Israel se aclama al rey. Acaba de nacer la monarquía y el Reino Unido de Israel. Samuel explicó al pueblo las leyes del reino y las escribió en un libro.

4.- Saúl derrota a los amonitas

Saúl estableció su capital en la ciudad de Jabes de Galaad. Los amonitas sitiaron la ciudad y no aceptaron el pacto que les ofrecían los israelitas, “Haz alianza con nosotros y te serviremos” (1 Sam 11,1), habían dicho al amonita Nahas. Enterado Saúl, reunió a los israelitas, presentó batalla y derrotó a los amonitas. Samuel reunió al pueblo en Gálgala y Saúl fue  confirmado como rey ante Yave.

 5.- Samuel abandona su oficio de juez

“Aquí tenéis el rey que habéis pedido; Yavé le ha puesto por rey vuestro” (1 Sam 12,13). Temed, servid y obedeced a Yavé y así viviréis vosotros y vuestro rey, de lo contrario, tendréis sobre vosotros y sobre vuestro rey la mano de Yavé. Servid a Yavé con todo vuestro corazón y Él no os desamparará por su gran nombre, porque ha querido haceros su pueblo.

Nuevas luchas de Saúl: Israelitas y filisteos se prepararon para la contienda. “Saúl estaba en Gálgala...Esperó siete días, conforme al plazo que Samuel había señalado; pero Samuel no llegaba y la gente se dispersaba” (1Sam 13,7-8). No se podía comenzar la lucha sin consultar a Yavé y ofrecer sacrificios para obtener su favor. Acuciado por la situación, Saúl ofreció un sacrificio, atruyéndose una facultad que no le correspondía a   él sino a Samuel, que era sacerdote.

Cuando llegó Samuel y se enteró de lo sucedido, recriminó a Saúl, diciéndole: “Has obrado neciamente, has desobedecido el mandato de Yavé.. ahora tu reino no será duradero” (1Sam 13,12).

Durante la batalla, se produjo una gran confusión entre los filisteos que empezaron a huir, perseguidos por los israelitas. Saúl desistió en la persecución y los filisteos llegaron a su tierra.

Durante el reinado de Saúl en Israel, hizo la guerra contra todos los enemigos de su entorno: moabitas, amonitas, edomitas, filisteos y contra el rey de Saba y de todos salió vencedor, librando a Israel de los que lo saqueaban.

Batalla contra los amalecitas: “Samuel dijo a Saúl: Así habla Yavé: Tengo presente lo que hizo Amalec contra Israel cuando le cerró el camino a su salida de Egipto. Ve y castiga a Amalec, destruye todo lo que tiene y no te apiades de él; ”(1 Sam 15,2-).

Saúl derrotó a los amalecitas y, desoyendo el mandato de Yavé, perdonó la vida al rey Agag y se reservó lo mejor de las ovejas y del ganado mayor para sacrificarlas a Yavé. Samuel recriminó a Saúl su desobeciencia, porque “Yavé quiere más la obediencia a sus mandatos que los holocaustos y las víctimas”(1 Sam 15,22).

Castigo de Saúl: Samuel le dijo: “Pues tú has rechazado el mandato de Yavé, Él también te rechaza a tí como rey” (1 Sam 15,23).“Samuel se volvió para irse, pero Saúl le agarró por la orla del manto y éste se rompió. Samuel le dijo: Hoy Yavé ha desgarrado de ti el reino de Israel para entregárselo a otro mejor que tú” (1 Sam 15,27-28). Ese “mejor que tú” será el rey David.

Esposa e hijos de Saúl: Saúl se casó con Ahinoam, con la que tuvo cuatro hijos varones: Jonatán, Abinadabn, Malquisús e Isbaal (o Isboset; y dos hijas: Merab y Mical.

El resto de la historia de Saúl, para evitar repeticiones, se cuenta en el siguiente capítulo: Historia del rey David

162.10.- SIUIENDO LAS HUELLAS: HISTORIA DEL REY DAVID


1.- Genealogía de David :

David (1040 a. C.-966 a.C.), hijo de Isaí y de Nitzevet. David fue descendiente de la décima generación de Judá, el 4º hijo del patriarca Jacob (Israel). Según se puede ver en Ruth 4,18-22, la línea genealógica de Judá es la siguiente: Fares, Hezrón, Ram, Aminadab, Naasón, Salmon, Booz (el marido de Ruth), Obed, Isaí, David. David fue “el menor de los ocho hijos de Isaí” (1 Sam 17,12); “era rubio, de hermosos ojos y muy bella presencia” (1Sam 16,12); “apacentaba las ovejas de su padre en Belén de Judá” 28(17,15). David era diestro tocando el arpa por lo que el rey Saúl lo llamó a la corte para que, cuando él se encontrase mal, tocase el arpa y le diese alivio (16,16). “Saúl le cogió cariño y le hizo su escudero” (16,21)

Goliat, paladín de los filisteos: Saúl hizo la guerra de liberación contra los filisteos En una de las batallas libradas en las fronteras, ambos contendientes se habían situado frente a frente en orden de batalla. De entre las filas filisteas salió un paladín, llamado Goliat, de gran estatura y armado con casco,  cota de malla y jabalina. Plantado ante los israelitas, les gritó: “Yo reto al ejército de Israel. Dadme un hombre y lucharemos. Todos se llenaron de miedo” (17,10). Durante 40 días, mañana y tarde, repitió el desafío.

David en el campamento del rey Saúl. Isaí encargó a David que llevase provisiones a sus hermanos que peleaban junto al rey Saúl. Llegó al campamento y cuando hablaba con ellos, vió salir a Goliat, desafiante y fanfarrón.

“David preguntó: ¿Qué darán al que mate a ese filisteo y arranque la afrenta a Israel? ¿Quién es ese filisteo incircunciso para insultar al ejército de Dios vivo?” (17,26). Saúl se enteró de las palabras de David y mandó llamarlo.

2.- David, paladín de Israel

Así hablaron el rey Saúl y David:                                                             

-David: Tu siervo peleará contra ese filisteo.                                         -Saúl: No podrás porque tú eres un muchacho y él un hombre de guerra.                                                                                                       -David: Tu siervo era pastor de ovejas y cuando venía un león o un oso y tomaba un cordero, yo salía tras él, lo hería y lo mataba. Yavé me ha librado de las garras del león y del oso, también me librará de la mano de este filisteo.                                 -Saúl: “Ve, y que Yavé sea contigo”(17,37)

David no quiso ponerse la coraza de Saúl, sino que escogió cinco piedras del arroyo, tomó su honda y caminó hacia el filisteo.

- Goliat: “Soy acaso un perro, para que vengas a mí con un palo? Ven y daré tu carne a las aves del cielo” (17,43-44).                          - David: “Tú vienes con espada, lanza y jabalina; yo vengo en nombre de Yavé, a quien tú has provocado. Yavé te entregará hoy en mi mano y yo te venceré y te cortaré la cabeza” (17,45-46).

Goliat echó a andar hacia David, pero éste, con rapidez, tomó una de las piedras, la puso en la honda y, con toda su fuerza, la clavó en la frente del filisteo, el cual cayó al suelo sobre su rostro. David corrió y tomando la espada de la vaina de Goliar, le cortó la cabeza. Los filisteos huyeron despavoridos. 

David pasaba la vida guerreando contra los filisteos y tocando el arpa ante Saúl, siempre muy atento a los cambios de humor del rey para evitar que con su lanza lo clavase en la pared, como intentó en varias ocasiones, (1Sam 18,11 y 19,9-10). David tuvo que huir con la ayuda de su mujer, Michal, que le descolgó por la ventana (19,12), provocando los celos de Saúl, que le persiguió “ con la intención de quitarle la vida” (23,17).

En la batalla de Gilboé contra los filisteos, Saúl fue derrotado y ”tomando Saúl su propia espada, se echó sobre su punta” (31,4). Los filisteos cortaron la cabeza de Saúl y colgaron su cuerpo y los de sus hijos de los muros de Betsán. Enterados los habitantes de Yabés de Galaad de lo que habían hecho los filisteos con Saúl fueron por la noche, tomaron los cuerpos de Saúl y sus hijos, los llevaron a Yabés y los quemaron allí (31,12).(6)

4.-David es ungido rey de la casa de Judá

Tras la muerte del rey Saúl, la unidad nacional está de nuevo comprometida. David subió a la ciudad de Hebrón. “Vinieron los hombres de Judá y ungieron allí a David rey de la casa de Judá” (2 Sam 2,4).

Pero, las tribus del Norte eligieron “a Isbaal, hijo de Saúl, rey de Galad, de Aser, de Jezrael, de Efraim, de Benjamín y de todo Israel” (2,8-9). “Sólo la casa de Judá seguía a David” (2,10). Estalló la guerra civil entre ambas monarquías. El rey Isbaal fue asesinado por los bandidos Recab y Bana que esperaban una recompensa, pero David mandó ejecutarlos por el asesinato.

David fue reconocido como rey de Israel y de Judá.“Vinieron los ancianos de Israel a David, hizo con ellos alianza ante Yavé y ungieron a David rey sobre todo Israel” (2Sam 5,3).“Tenía David treinta años cuando comenzó a reinar y reinó 40 años; siete, en Hebrón sobre Judá, y treinta y tres en Jerusalén sobre todo Israel y Judá” (5,4).

5.- Reinado de David

Desde Jerusalén como capital del reino, David subyugó a todos sus enemigos (filisteos, cananeos, moabitas, arameos, edonitas y amalecitas). Se edificó un palacio y aseguró la prosperidad de su reino restaurando las rutas comerciales. Fue una época de gran fervor religioso, al que contribuyó la traída del Arca de la Alianza desde Quiriat-Jearim (1Sam 6,21) a la ciudad de David. David danzaba con toda su fuerza delante del Arca (6,14). “Asi subieron David y toda la casa de Israel entre gritos de júbilo y  sonar de trompetas” (6,15)

6.- El gran pecado del rey David:

Desde el terrado del palacio, David vio a una mujer muy hermosa que estaba bañándose. Era Betsabé, mujer del hitita Urías. David mandó que se la trajesen, se acostó con ella y quedó embarazada (1Sam 11,2-5). David mando llamar a Urías que estaba en el ejército y, para encubrir el adulterio, trató de que se acostase con Betsabé, pero Urías no lo hizo. Urías volvió a la guerra con una carta de David para Joab, diciéndole: “Pon a Urías en primera línea, donde la lucha sea más reñida para que le hieran de muerte” (2Sam 11,14). Urías murió y Joab se lo comunicó a David (11,24). Betsabé se enteró de la muerte de su esposo e hizo luto por él. Pasado el luto, David la recibió en palacio, la hizo su preferida y ella concibió un hijo (26-27).

David es reprendido por el profeta Natán: El profeta Natán reprendió a David por el asesinato de Urías y por el adulterio con su mujer. ”Porque has menospreciado a Yavé haciendo lo que le parece mal… nunca se apartará la espada de tu casa… haré que de tu propia casa se alce el mal contra tí” (2 Sam 12,9-11).

David dijo: “He pecado contra Yavé”. Natán le respondió: “Yavé ha perdonado tu pecado; no morirás; pero, el hijo que te ha nacido morirá sin remedio” (13-14). Al séptimo día murió el niño (18). Concibió de nuevo Betsabé y tuvo otro  hijo, al que pusieron de nombre Salomón (12,24).

7- Guerrero, músico y poeta:

David se distinguió por sus luchas contra los filisteos y por su inspiración poético-musical. Es muy verosímil que muchas de sus composiciones fuesen adoptadas para la liturgia en el templo de Jerusalén.

En la Biblia hay 150 salmos, conocidos en la antigüedad como Salmos de David, Himnos de David, Libro de los Salmos de David o Salterio davídico. Esto no obliga a sostener que todos hayan de atribuirse a David; algunos, sí; pero no sabemos ni cuántos, ni cuáles.

Esposas e hijos de David: Tuvo ocho esposas: Michal, Ahinoam, Abigail, Maacha, Haggith, Abital, Egla y Betsabé. Con Ahinoam tuvo a Amnón. Con Abigail tuvo a Daniel. Con Maacha tuvo a Absalón y Tamar. Con Haggith tuvo a Adonías. Con Abital tuvo a Sefatía. Con Egla tuvo a Jitream (1Par 3,1-3).

Hijos nacidos en Jerusalén: Con Betsabé tuvo cuatro hijos: Simea,Sobab, Natán y Salomón(7) Con las concubinas tuvo nueve hijos: Jibiar, Elisua, Elifelet, Noga, Nefeg, Jafia, Elisama, Elyada y Elifelet (1Par 3,5-6).

8.- Tragedia en la casa de David:

Como fruto de la poligamia de David surgió la tragedia en su casa y su propia infelicidad. Amnón, el mayor de los hijos de David, se prendó de la belleza de su hermana Tamar (2 Sam 13, 1-14). Esta Tamar era hermana de Absalón, y ambos hermanos de Amnón por parte de su padre, David.

Amnón abusó de Tamar y ésta, desconsolada, se quedó en casa de su hermano Absalón. Cuando David se enteró se enojó mucho. En la fiesta por el esquileo de las ovejas, Absalón invitó a todos los hijos del rey, y cuando Amnón estaba alegre por el vino, los criados de Absalón le mataron, por orden suya. “Absalón huyó y se fue a Gesur, donde permaneció tres años. Y el rey David ansiaba ve a Absalón, porque ya se había consolado de la muerte de Amnón” (2 Sam 13,38-39).“David dijo a Joab: Ve y haz que vuelva el joven Absalón” (2 Sam 14,21). “Pero que se vaya a su casa y no se me presente” (2 San 14, 24). “Dos años estuvo Absalón en Jerusalén sin poder ver al rey” (2 Sam 14,28). Pasados los dos años, por intercesión de Joab, David recibió a su hijo Absalón y le besó.

Absalón conspira contra David, su padre: Desde la mañana, Absalón se situaba junto a la puerta de entrada de la ciudad y se ofrecía a los que venían ante el rey por tener algún pleito; diciéndoles:   “¡Quién me pusiera a mí por juez en esta tierra para que viniesen a mí todos los que tienen pleito y yo les haría justicia!” (2 Sam 15,4). Y los abrazaba y besaba; así conquistaba sus corazones.

Al cabo de cuatro años, Absalón pidió permiso a su padre para ir a Hebrón, con el pretexto de un voto que había hecho a Yavé, pero en realidad iba a organizar la rebelión contra su padre. “ La conjura iba creciendo y llegó a ser grande, pues aumentaban los seguidores de Absalón” (2 Sam 15,12).

Huída de David: “Un mensajero avisó a David, diciendo: Todo Israel se va tras Absalón” (2 Sam 15,13. David huyó con todos los suyos. El sumo sacerdote Sadoc iba al frente de los levitas que portaban el Arca de la Alianza, pero David mandó devolver el Arca a Jerusalén,” porque si hallo gracia a los ojos de Yavé, El me volverá a traer y me hará volver a ver el Arca” (2 Sam 15,25). David prosiguió su huída hacia el desierto, dejando en Jerusalén a los dos hijos de Sadoc, éstos le tendrían al corriente de lo que sucediase en la ciudad. Llegó David a Bahurim y allí le salió al encuentro Simei, de la casa de Saúl, y, arrojándole piedras, le maldecía, diciendo: “¡Fuera, fuera, hombre sanguinario y perverso! Yavé hace recaer sobre tu cabeza la sangre de las casa de Saúl, cuyo reino has usurpado, y lo ha entregado a tu hijo Absalón” (2 Sam 16,7-8). Mientras tanto, Absalón y todos sus hombres entraron en Jerusalén.

David seguía huyendo y Absalón salió en su persecución. David acampó en Mahanaím y Absalón en Galaad. La batalla se libró en el bosque de Efraím, saliendo vencedores los seguidores de David. 

Durante la batalla, Absalón montaba un mulo que, al pasar debajo de una encina, hizo que la cabeza de Absalón quedase enredada en el ramaje y Absalón suspendido, mientras el mulo escapaba. Joab, uno de los capitanes de David, fue avisado y, tomando tres dardos, los clavó en el corazón de Absalón.

Enterado el rey David, lloró la muerte de su hijo Absalón y “la victoria se trocó en luto para todo el pueblo” (2 Sam 19,3).

9.- David en las tres religiones monoteistas:

Para los musulmanes: David es el venerado emperador y el siervo de Alá. Para los judíos es el padre de Israel, el pastor que Yavé ungió rey, y ellos a su vez son el pueblo elegido y sus descendientes. Para los cristianos es un rey de Israel, antepasado del Mesías, Jesús de Nazaret, uno de cuyos   nombres fue “Hijo de David” (Mt 9,27).

6 Notemos, como curiosidad, que es el único caso de incineración ofrecido por la Biblia.

7 Va en negrita por transmitir la línea genealógica.

162.11.- SIUIENDO LAS HUELLAS: HISTORIA DEL REY SALOMÓN


1.- ¿Quién fue Salomón? (1000 a. C. – 931 a. C.)

Fue el segundo hijo del rey David y Betsabé. Sucedio a su padre en el trono de Israel, hacia el año 970 a.C.; fue el tercer y último monarca del reino unido de Israel durante casi cuatro décadas, antes de la división del territorio israelita en los reinos de Judá e Israel.

Fue elevado al trono por su padre a instancias de su madre y del profeta Natán, a pesar de tener hermanos y hermanastros mayores que él. Adonías, el mayor de los hijos vivos de David, intentó ser proclamado rey. Gozaba de dos apoyos: el general Joab (8) que había sido depuesto por David después de haber dado muerte a Absalón, y el sacerdote Abiatar.

Enterado el rey David de la pretensión de su hijo Adonías, cumplió el juramento que había hecho a Betsabé: “Salomón, tu hijo, reinará después de mí y se sentará en mi trono, ahora mismo lo haré” (1 Re 1,30). “Salomón fue ungido… y gritó todo el pueblo: ¡Viva Salomón, rey! (1 Re 1,39).Una vez proclamado rey, Salomón eliminó a su hermanastro Adonías y al capitán Joab, depuso al sumo sacerdote Abiatar y lo sustituyó por Sadoc. Es digna de notar la crueldad e importancia de la reina Betsabé en toda esta intriga.

2.- La herencia de un gran imperio

Heredó de su padre un gran imperio que se extendía desde la frontera con Egipto hasta el río Eúfrates, en Mesopotamia. Las fronteras de las tribus fueron reemplazadas por doce distritos administrativos, presididos cada uno por un intendente (1 Re 4,7).

No llevó a cabo campañas militares de gran envergadura; su política exterior se basó en alianzas amistosas y mantener un gran ejército. Consolidó el poder político casándose con una hija del faraón del Antiguo Egipto, Siamón, a la cual incluyó en su harén.

Salomón comerciante: El punto fuerte de Salomón fue el comercio. La seguridad interna y el control de las vías de comunicación estratégicas entre Egipto y Asia y de las caravanas de estas rutas facilitaron una rápida expansión del comercio. Por su alianza con Hiram de Tiro dispuso de las flotas  fenicias y del monopolio de las rutas marítimas.

Es posible que la visita de la reina de Saba (1 Re 10, 1-13) tuviese una finalidd comercial, pues la posisición estratégica de Saba, en el SO de Arabia, les permitía controlar el comercio de incienso y especias. Según los etíopes, Salomón y la reina de Saba tuvieron un hijo llamado Menelik I, fundador de la casa real etíope.

La situación geográfica de Israel dio a Salomón la exclusividad cuando los hititas y los arameos comproban los caballos de Cilicia o los carros de Egipto.

La monarquía alcanzó el momento de mayor prosperidad y prestigio. En general, mantuvo la paz con los pueblos vecinos: Egipto, Arabia, Fenicia, Edom y Damasco. Esto tuvo su parte negativa, pues, el rey Salomón se rodeó de todos los lujos y tanto él como el pueblo cayeron en el materialismo y en el ansia de riquezas, por encima de la Ley de Dios.

Construcciones arquitectónicas: La obra principal de Salomón fue la construcción del Templo de Jerusalén, como lugar permanente del Arca de la Alianza y del culto a Yavé. Construyó también el palacio residencial y el terraplén que unía el Templo con la ciudad de Jerusalén. Empleó un gran número de técnicos extranjeros e importó de Fenicia materiales lujosos.

3.- Sabiduría de Salomón

“Se apareció Dios a Salomón y le dijo: Pide lo que quieras que te dé” (2 Cro 1,7). Respondió Salomón: “ Dame sabiduría y conocimiento para que pueda conducir a este pueblo” (2 Cro 1,10) Agradó a Yavé la petición de Salomón y le dijo: “Por haberme pedido esto y no vida larga, ni muchas riquezas, ni la muerte de tus enemigos, sino entendimiento para hacer justicia, te concedo lo que me has pedido y te doy un corazón sabio e inteligente tal como no ha habido otro antes de tí, ni lo habrá después” (1 Re 3,11-12).La Biblia describe a Salomón como el hombre más sabio de la tierra. Buena prueba de ello es el llamado Juicio de Salomón (1 Re 3,16-28) que se ha hecho clásico como prueba de la sabiduría del monarca.

4.- Salomón cae en la idolatría

“Además de la hija del faraón, Salomón amó a muchas mujeres extranjeras: ammonitas, edomitas, sidonias e hititas” (1 Re 11,1). “Tuvo setecientas mujeres de sangre real y trescientas  concubinas que arrastraron su corazón hacia los dioses ajenos (1 Re 11,3).

Del rey Saúl se mencionan sólo una esposa (1 Sam 14,50) y una concubina (2 Sam 21,11). Del rey David, como vimos en el capítulo anterior, se mencionan ocho esposas y un número indeterminado de concubinas (1 Par 3,1-6).(9)

Del rey Salomón se mencionan setecientas mujeres y trescientas concubinas, muchas de ellas extranjeras. Las cifras es posible que sean exageradas, pues el Cantar de los Cantares (6,8) habla de sesenta reinas y ochenta concubinas. De todas formas, Salomón batió el recor y no debe extrañar que cayese en la idolatría y adorase a los dioses de sus mujeres extranjeras.

5.- Arrepentimiento de Salomón

Salomón se arrepintió de sus pecados de vanidad, soberbia e idolatría y, para aconsejar a no seguir su mal ejemplo, escribió El libro del Eclesiastés, donde, refiriéndose a su propia vida, escribió: “Vanidad de vanidades, todo es vanidad” (Ecl 1,2).

Muerte de Salomón: "Reinó Salomón en Jerusalén, sobre todo Israel, cuarenta años. Se durmió con sus padres y fue sepultado en la ciudad de David, su padre. Le sucedió Roboam, su hijo" (2Par 9,31).

8 Joab era el hombre de confianza del rey David.

9 David, siguiendo la costumbre oriental, aumentó su harén para acrecentar su autoridad real.