Para hablar de la sexualidad clerical lo primero que hay que poner sobre la mesa
son las diversas formas que tienen los clérigos (1) para vivir su sexualidad: celibato, matri
monio, pedofilia y pederastia, originando clérigos célibes,: casados, pedófilos y pederas-
tas.
1.- CLÉRIGOS CÉLIBES
Son los obispos, sacerdotes, diáconos y subdiáconos de la Iglesia Católica Apostólica de rito latino que renuncian al matrimonio. El canon 277.1 del Código de Derecho Canónico indica la finalidad del celibato: “para unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres”. Este es el pensamiento de San Pablo:“El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de
cómo agradar al Señor. El casado se preocupa de las cosas del mundo, de agradar a su mujer; está por lo tanto dividido” (1Co. 7, 33-34).
Breve historia del celibato clerical
El judaísmo:
Entiende que hay un mandato divino: “Creced, multiplicaos y llenad la tierra”(Gén 1,28). Los hijos son la bendición del matrimonio y la esterilidad en Israel es un oprobio y señal de maldición de Yavé. El celibato no estaba contemplado en el pueblo de Israel.
El Cristianismo: Siglo I: Pedro, el primer Papa, y los apóstoles eran en su gran mayoría hombres casados. El Nuevo Testamento sugiere que, en la Iglesia primitiva, las mujeres presidían la comida eucarística celebrada en su domicilio.
Jesús ponderó el valor del celibato: “hay eunucos que se han hecho tales por amor del reino de los cielos”(Mt 19,12) A estos eunucos hoy los llamamos sacerdotes célibes.
San Pablo escribe: “es preciso que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer (ITim 3,2); lo mismo dice de los diáconos, en el versículo 12.
Siglos II y III: La mayoría de los sacerdotes eran hombres casados. Siglo IV: El Concilio de Elvira (España. Alrededor del año 306) dio la normativa positiva más antigua sobre el celibato del clero: “Plugo prohibir totalmente a los obispos, presbíteros y diáconos o a todos los clérigos puestos en ministerio, que se abstengan de sus cónyuges y no engendren hijos y quienquiera lo hiciere, sea apartado del honor de la clerecía” (2). “Todo sacerdote que duerma con su esposa la noche antes de decir misa perderá su trabajo” (3) . Lo mismo repite el Concilio de Cartago del año 390. El Concilio de Neocesarea (314-315) dice “no es lícito a los presbíteros casarse“.
Concilio de Nicea, año 325: se decreta que una vez ordenados, los sacerdotes no pueden casarse.
Concilio de Laodicea, año 325: las mujeres no pueden ser ordenadas. Esto sugiere que antes de esta fecha se realizaba la ordenación de mujeres. Año 385: el Papa Siricio abandona a su esposa para convertirse en Papa. Se decreta que los sacerdotes ya no pueden dormir con sus esposas.
El movimiento eremítico del siglo IV, en la figura de San Antonio Abad, tuvo una gran influencia en el desarrollo del concepto de celibato.
Siglo VI: Año 567: El Concilio de Tours II establece que todo clérigo que sea hallado en la cama con su esposa será excomulgado por un año y reducido al estado laico. Año 580,
Papa Pelagio II: Su política fue no meterse con sacerdotes casados en tanto no pasaran la propiedad de la iglesia a sus esposas o hijos.
Siglo VII: Francia: los documentos demuestran que la mayoría de los sacerdotes eran hombres casados.
Siglo VIII: San Bonifacio informa al Papa que en Alemania casi ningún obispo o sacerdote es célibe.
Siglo IX: San Ulrico, obispo, argumenta que basándose en el sentido común y la escritura, la única manera de purificar a la Iglesia de los excesos del celibato es permitir a los sacerdotes que se casen.
Siglo X: El llamado siglo negro de la Iglesia Católica Latina, la observancia de las normas canónicas sufrió una disminución, incluso el papa Juan XII tuvo un comportamiento sexual
escandaloso.
Siglo XI:Año 1045: El Papa Bonifacio IX se dispensa a sí mismo del celibato y renuncia al papado para poder casarse. Año 1074: El Papa Gregorio VII dice que toda persona que desee ser ordenada debe hacer primero un voto de celibato: "Los sacerdotes [deben] primero escapar de las garras de sus esposas". Año 1095: El Papa Urbano II hace vender a las esposas de los sacerdotes como esclavas y sus hijos son abandonados.
Siglo XII: Año 1123: Papa Calixto II: El Concilio de Letrán I decreta que los matrimonios
clericales no son válidos. Año 1139: Papa Inocencio II: El Concilio II de Letrán promulgó la
ley del celibato: "La ordenación sacerdotal se convierte en impedimento matrimonial"(4)
Siglo XIV: El Obispo Pelagio se queja porque las mujeres son aún ordenadas y administran confesiones.
Siglo XVI: El Concilio de Trento (1545 a 1563) establece que el celibato y la virginidad son superiores al matrimonio.
Siglo XX: 1930: Papa Pío XI: el sexo puede ser bueno y santo.
1951: Papa Pío XII: un pastor luterano casado es ordenado como sacerdote católico en Alemania.
1962: Papa Juan XXIII: Concilio Vaticano II; el matrimonio es equivalente a la virginidad.
1966: Papa Pablo VI: dispensas al celibato.
Década de 1970: Ludmilla Javorova y otras mujeres checas son ordenadas para atender las necesidades de las mujeres prisioneras de los comunistas.
1980: Se realiza la ordenación de pastores anglicanos y episcopales casados como sacerdotes católicos en los Estados Unidos; en 1994, esto también sucede en Canadá e Inglaterra. 1983: Nuevo Código de Derecho Canonico.
1993: Juan Pablo II:"El celibato no es esencial para el sacerdocio; no es una ley promulgada por Jesucristo."
Papas casados: San Pedro, Apóstol; San Félix III (483492); San Hormidas (814-523); San Silverio (536-537); Adriano II (867872); Clemente IV (1265-1268); Félix V (1439 1449).
Papas que fueron hijos de clérigos: San Damasco I (366-348) hijo de San Lorenzo, sacerdote; San Inocencio I (401-417) hijo de Anastasio I; Bonifacio (418-422) hijo de un sacerdote; San Félix (483-492) hijo de un sacerdote; Anastasio II (496-498) hijo de un sacerdote; San Agapito I (535-536) hijo del papa Gordiano; San Silverio (536-537) hijo de San Hormidas, papa; Marino (882-884) hijo de un sacerdote; Bonifacio VI (896-896) hijo de Adrián, obispo; Juan XI (931-935) hijo del Papa Sergio III; Juan XV (989-996) hijo de León, sacerdote.
Papas que tuvieron hijos después del año 1139: Inocencio VIII (1484-1492); Alejandro VI (1492-1503); Julio (1503-1513); Pablo III (1534-1549); Pío IV (1559-1565); Gregorio XIII (1572-1585).
Se ha escrito mucho sobre el celibato; tanto que, exponerlo, sobrepasa la intención de este artículo.
El celibato según el CIC de 1983: El Código actualmente en vigor, el de 1983, declara "Están simplemente impedidos para recibir las órdenes: “El varón casado, a no ser que sea legítimamente destinado al diaconado permanente"5“Los clérigos están obligados a observar una continencia perfecta y
perpetua por el Reino de los cielos y, por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato, que es un don peculiar de Dios mediante el cual los ministros sagrados pueden unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres”. (6)
La inmensa mayoría de los sacerdotes y religiosos de la Iglesia Católica Latina son
célibes.
2.- CLÉRIGOS CASADOS
Vocación al matrimonio y vocación al sacerdocio: Vocación viene del latín vocatio, del verbo vocare que significa “llamar”. Toda vocación es un don de Dios que llama a vivir ese estado de vida.
“Tener vocación” al matrimonio o al sacerdocio es sentirse llamado a esos estados de vida. El matrimonio y el sacerdocio no se excluyen entre sí. Solamente son dos carismas distintos. “El Espíritu distribuye {sus dones} a cada uno según quiere” (1 Cor 12,11).
Hay personas que tienen solamente una de las dos vocaciones: Desde el principio del mundo, la inmensa mayoria de personas solo han sentido y vivido su vocación al matrimonio; por otra parte, están los llamados a vivir célibes toda la vida y están, también, los que han sentido las dos vocaciones y a las dos han respondido.
Lo realmente importante no es tener una o dos vocaciones, sino el modo de vivirlas. Dios llama a todos a santificarse en el ejercicio de su vocación. De nada sirve al sacerdote o a la monja su vocación al celibato si no lo viven con el gozo de unirse más a Cristo y con la generosidad de ser más útiles a los demás. De nada sirve a los esposos su vocación al matrimonio si no lo viven con armonía, respeto y mútua entrega.
En una misma persona pueda coincidir las dos vocaciones, al matrimonio y al sacerdocio; la Iglesia Católica latina lo confirma al admitir en su seno varias excepciones del celibato.
1ª Los sacerdotes casados de ritos orientales: los maronitas libaneses y los coptos egipcios.
2ª Los sacerdotes casados de la Iglesia greco-católica de Ucrania. Es una Iglesia católica de rito oriental, que se unió a Roma por el tratado de Brest-Litovsk en el año 1696 con tres condiciones: que se respetase su liturgia, su tradición y su disciplina.
Un testimonio: "En Ucrania un cura casado tiene más credibilidad entre la gente que un célibe. Ofrece más garantías, porque da ejemplo no sólo a nivel personal, sino también familiar. A los curas célibes se les acepta con dificultades" (7)
3ª Los sacerdotes casados de la confesión anglicana o episcopaliana, que aceptaron sucesivamente Juan Pablo II en 1980 y Benedicto XVI en el 2009.
Para todos estos sacerdotes casados, el sacerdocio no conlleva la obligación del celibato.
3.- Sacerdotes reducidos al estado secular
Sacerdotesde la Iglesia Católica romana reducidos al estado secular. Se estima que en el mundo hay 100.000 sacerdotes casados, de los cuales 6.500 pertenecen a España. Ante esta realidad, son muchas las voces que piden una revisión de la disciplina del celibato.
El Papa Francisco, en el Sínodo de la Amazonia, invitó a opinar; se discutió la posibilidad de ordenar hombres casados y la aceptación fue abrumadora. Los teólogos conservadores de la Iglesia, incluído el Papa emérito Benedicto XVI, han manifestado su disconformidad.
El mismo Papa Francisco ha dicho sobre el celibato: . “Al no ser dogma de fe, siempre está la puerta abierta”.
Jesucristo nunca dijo que sus discípulos tenían que ser célibes. De hecho, Pedro, el elegido por Jesús como cabeza de su Iglesia, estaba casado y seguramente varios de los demás apóstoles, pues iban acompañados por sus esposas en sus viajes para
predicar el evangelio. “¿Por ventura [...] no tenemos derecho a llevar con nosotros una mujer cristiana como los demás apóstoles y los hermanos del Señor y Cefas?” (1Co. 9, 5).
En los primeros siglos de la Iglesia, los sacerdotes e, incluso, los obispos eran casados o solteros, indistintamente. San Pablo sólo les pide a los obispos que "sean hombres de una sola mujer" (1Tim 3,2 y Tito 1,5). Y añade: “Quisiera que todos los hombres fueran como yo (célibes); pero cada uno tiene su propio don...si no pueden guardan continencia, cásense, que mejor es casarse que abrasarse” (1 Cor 7,7.9)
Es pura lógica. El consejo paulino debería estar siempre en vigor. El celibato se impone en la Iglesia católica de rito latino, mientras que en la Iglesia católica de rito oriental y en todas las demás confesiones cristianas: protestantismo, anglicanismo e Iglesia ortodoxa rige el celibato opcional.
Todas las demás cuestiones pueden y deben ser resueltas. No hacerlo es vivir en pura contradicción.
4.- Cosas que hacen reflexionar
* Hay escasez de sacerdotes, pero, por exigir el celibato, se impide elejercicio sacerdotal a 100.000 sacerdotes casados y se dejan sin sacerdote a miles de creyentes.
* Por las excepciones comentadas más arriba, se da la paradoja de queen una misma población coincidan sacerdotes célibes de la Iglesia Católica romana y sacerdotes casados de la Iglesia greco-católica de Ucrania, de los maronitas libaneses o de los
exsacerdotes anglicanos. Ante la desigualdad entre ellos por causa del celibato, ¿qué pueden pensar tanto ellos como los feligreses?
* Lo mismo sucede en las universidades pontificias y en los seminarios diocesanos, donde los aspirantes al sacerdocio son de las procedencias anteriores.
Son hechos que existen realmente y que merecen una profunda reflexión.
5.- CLÉRIGOS CON BARRAGANA
La barraganía era la unión o enlace de un hombre soltero, clérigo o seglar, con una mujer soltera; a ésta se la llamaba barragana.
A principios del siglo XI existían numerosos clérigos casados o amancebados; los matrimonios eran válidos, pero ilícitos. A partir de entonces, como contrapartida, se extendió una práctica preexistente : el concubinato.
El cuarto concilio de Letrán en 1215 retomó con fuerza el tema del celibato clerical; prohibió el matrimonio a los clérigos y estableció penas económicas, pues el fácil perdón obtenido con la confesión no era suficiente para frenar a los incontinentes. Sin embargo, admitía que en ciertos países los clérigos vivían en legítimo matrimonio( 8).
Además, en el caso de España, el clero no estuvo dispuesto a someterse a una disciplina eclesiástica que amenazaba a una de sus peculiares instituciones, la barraganería. Se celebraron varios sínodos (Valladolid, 1228; Salamanca, febrero de 1229; y
Lérida, marzo de 1229) donde se legisló contra la barraganería clerical, considerada pecaminosa en contra de los fueros particulares hispanos. Pero poco pudieron hacer estas leyes frente a una costumbre que gozaba de la aceptación popular. El legado pontificio Juan de Abbeville llegó a afirmar que el mal más acusado del clero español era “su pasión por las mujeres”(9).
En el Concilio I de Lyon de 1245 Inocencio IV renunció a toda esperanza de reforma de la Iglesia hispana, revocando las diferentes sentencias de excomunión y suspensión contra todos los clérigos concubinarios. Lo extendido de la práctica hubiera podido dejar a la Iglesia española sin sus ministros.
Especialmente importante para esta cuestión fue el concilio nacional de Valladolid en agosto de 1322, donde se condenó el concubinato público clerical y se impusieron una serie de penas de acuerdo con el orden sacerdotal del culpable y las características de las concubinas (10)
Es curiosa la pena que impone Don Gil Álvarez de Albornoz, arzobispo de Toledo, en el sínodo de 1342: «Establecemos que si alguna o algunas concubinas públicas de clérigos o laicos entrasen en la catedral o en otra iglesia mientras en ella se celebran los divinos oficios, los porteros y monaguillos de la catedral..., el sacristán y los monaguillos de las otras iglesias desnuden a dichas concubinas y se queden con sus ropas»(11). Este castigo se hizo común en toda Europa.
La generalidad con que los fueros civiles y los sínodos religiosos hablan de las barraganas, prueba cuan universal era la costumbre de tenerlas. Algunos fueros prohibían a los legítimamente casados tener barraganas en público (en privado eran consentidas), pero esta prohibición no obligaba a los solteros (no olvidemos que los clérigos, por principio, son solteros) porque no se consideraba indecoroso que los solteros tubieran públicamente esta relación. La situación no creaba ningún malestar ni para la barragana, ni para el clérigo, ni para la sociedad que aceptaba de buen grado la situación del clérigo.
Al final del siglo XV, Cisneros, siguiendo una vía más pastoral, eliminó en sus sínodos de 1497 y 1498 todas las penas y censuras impuestas sobre los clérigos públicos concubinarios, sustituyéndolas por la amonestación y en último término la detención.
La barraganía pública acabó por extinguirse al paso de los siglos; no así los deslices privados que, como en todas las profesiones, también se dan entre los clérigos; eso sí, la que antes se llamaba barragana o concubina ahora se llama amante.
6.- CLÉRIGOS PEDÓFILOS Y PEDERASTAS
¿Qué es un pedófilo? El término viene del griego παιςπαιδος, páis-paidós, (muchacho o niño) , y φιλíα, filía, (amistad, amor o afecto espiriual). Lo podemos definir“adulto que siente atracción por los niños”.
Pedófilo y pederasta son dos términos que se suelen confundir a pesar de significar cosas distintas.
¿Qué es un pederasta? También viene del griego παῖς, παιδός y ἐραστής, erastēs, (amante). Su definición es “hombre que comete abuso sexual con niños”.
Por sus definiciones fácilmente se aprecia que pedófilo y pederasta no son dos términos sinónimos, sino que entre ambos hay una gran diferencia. El pedófilo siente “atracción sexual” por los niños y el pederasta no sólo siente la atracción sino que la lleva a la práctica pasando al abuso sexual. Gráficamente se pude decir que el pedófilo recorre medio camino y el pederasta recorre el camino entero.
Por norma general,“todos los pederastas son pedófilos; pero, no todo los pedófilos llegan a ser pederastas”.
En la antigua Grecia, era una práctica comúnmente admitida que los púberes y adolescentes tuvieran relaciones sexuales con sus maestros para promover los lazos entre ambos.
Clérigos pederastas: Hace unos años todas las gentes de bien se sintieron abrumadas y horrorizadas por los múltiples despachos de prensa que sacaban a la luz pública los abusos sexuales a
menores cometidos por sacerdotes católicos en Estados Unidos; después fueron saliendo los de Irlanda, Chile, Alemania, etc.
Había historias recientes y antiguas, cuyos autores, a lo sumo, habían sido trasladados de parroquia o de colegio; pero que, pasado algún tiempo, habían vuelto a las andadas. La prensa destapó el enorme desaguisado y puso en un brete a los Obispos, responsables
El escándalo alcanzó tal magnitud que el mismo Papa, Juan Pablo II, dirigió a los cardenales de Estados Unidos y a los representantes de su Conferencia Episcopal, las siguientes palabras: “En el sacerdocio y en la vida religiosa no hay lugar para quienes dañan a los jóvenes”.
7.- Medidas adoptadas contra la pederastia:
La Conferencia Episcopal Norteamericana aprobó los Estatutos para la protección de niños y jóvenes (12), en los que recoge las medidas a tomar, que resumo y comento:
1ª Todo sacerdote a quien se le prueben abusos sexuales, aunque sólo sea un caso, debe ser apartado inmediatamente del ejercicio del ministerio sacerdotal.
Comentario: Ante un presunto pederasta hay que proceder con gran cautela para evitar la difamación de un posible inocente 13. Cuando el Obispo o el Superior del presunto tenga pruebas para inculparle, deberá, en primer lugar, ponerlo en conocimiento de la Santa Sede para iniciar el enjuiciamiento según el Código de Derecho Canónico y, en segundo lugar, ponerlo en conocimiento de la Justicia civil para que se inicie el proceso civil.
2ª El inculpado debe recibir asistencia médica para evitar que reincida, una vez secularizado.
Comentario: No creo que la asistencia a los pederastas deba ser médica, a base de medicamentos; mejor sería psicológica o psiquiátrica.
3ª Ofrecer a las víctimas de los abusos ayuda profesional, médica y espiritual.
Comentario: Y también asistencia jurídica canónica y civil.
4ª No aceptar ningún acuerdo monetario con las víctimas a cambio de su silencio.
Comentario: Todo acuerdo monetario con las víctimas a cambio de su silencio es un soborno y, por tanto, un delito que debe ser perseguido por la justicia.
5ª Evaluar mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio.
Comentario: Es un deber ineludible de los Obispos y Superiores religiosos. Ahora
sufren las consecuecias de su praxis errónea.
6ª Abrir una Oficina, en la sede central de la Conferencia Episcopal, para la protección de niños y jóvenes.
Comentario: Yo añadiría “y para prestar a las víctimas de abuso sexual toda la ayuda y el apoyo que necesiten”.
8.- OPINIONES SOBRE LA PEDERASTIA
La pederastia es un mal de la sociedad que se da en todas las profesiones, en
mayor o menos porcentaje. Aquí solamente contemplo la ejercida por clérigos.
La opinión de un experto: A la pregunta que todos, y en especial los católicos, nos hemos hecho, responde Philip Jenkins (14), un sociólogo no católico, profesor de la Universidad de Pensylvania. En su libro Los sacerdotes y la pedofilia, saca tres conclusiones que incitan a reflexionar:
1ª “De 2232 sacerdotes que ha considerado a lo largo de treinta años, sólo uno es pedófilo.
2ª “La pedofilia exclusiva, es decir, la atracción de un adulto hacia niños o niñas preadolescentes, es un fenómeno extremo y raro.
3ª “Una tercera parte de los hombres homosexuales tienen la atracción pedófila”.
Comentario: Supongo que cuando dice que “de 2232 sacerdotes, sólo uno es pedófilo, según las definiciones anteriores, tendremos que interpretar que “sólo uno es
pederasta”. De todas formas, no me parece un cálculo conforme con la realidad estadounidense antes indicada en la que salieron a la luz miles de pederastas.
La opinión de una revista católica: En la revista católica Crisis, editada en Washington, se puede leer: “La pedofilia (yo diría la pederastia) es una forma particular de desorden sexual compulsivo, en el que un adulto, hombre o mujer, abusa de niños o niñas preadolescentes. Es extremadamente rara entre sacerdotes, pues afecta al 0,3 % del clero estadounidense.
Algunos piensan que la homosexualidad no tiene relación con la pedofilia; eso es falso, los homosexuales tienen tres veces más probabilidades de ser pedófilos que los heterosexuales. La seducción de jóvenes adolescentes por hombres homosexuales es un fenómeno muy bien documentado.
Esta forma de conducta desviada es la más común de abuso sexual clerical y está directamente conectada con la homosexualidad”. Esta opinión de la revista Crisis concuerda perfectamente con la medida 6ª, tomada por la Conferencia episcopal: “Evaluar mejor la idoneidad de los candidatos al sacerdocio”; leyendo entre líneas, podemos añadir, “para que no se cuelen candidatos con tendencia homosexual”.
9.- ¿Por qué un hombre es pederasta?
Primera vía: Parece demostrado que la pedofilia, la pederastia y la homosexualidad tienen mucho en común. Philip Jenkins lo confirma cuando dice, que “una tercera parte de los hombres homosexuales tienen la atracción pedófila”; de esta tercera parte, según la práctica de la homosexualidad, podemos deducir que una parte (no sabemos el %) de los clérigos pederastas son homosexuales.
También parece demostrado que“los homosexuales tienen tres veces más probabilidades de ser pedófilos que los heterosexuales”.
La homosexualidad de una persona es muy fácil de ser descubierta y, por tanto, los Rectores de los Seminarios de formación de los futuros sacerdotes y los Superiores de los
religiosos deben rechazar a los candidatos al sacerdocio que presenten esta cualidad.
Segunda vía: ¿Cómo llegan a ser pederastas el resto de clérigos pedófilos que son heterosexuales? Creo que se debe a varios factores:
1º.- Los pederastas son personas dotadas de un gran impulso o energía sexual (por lo menos en su imaginación).
2º.- Tienen reprimida esa energía sexual porque se mueven en un ambiente en el que no la pueden satisfacer por los cauces comunmente admitidos para los seglares, el matrimonio o la prostitución. Causaría un gran escándalo que un clérigo frecuentase un prostíbulo.
Donde los clérigos célibes encuentran gozo, alegría y paz al sublimar su sexualidad por el bien superior de “unirse más fácilmente a Cristo con un corazón entero y dedicarse
con mayor libertad al servicio de Dios y de los hombres”; donde los clérigos casados encuentran su gozo, alegría y paz en su doble entrega y camino hacia Dios, como clérigo y como esposo; el clérigo pedófilo reprimido sólo encuentra soledad, amargura y deseo insaciable.
3º.- La insatisfacción puede alcanzar niveles muy altos; tales que, aunque en todas las otras áreas de su vida se conduzca con plena normalidad y brillantez, en la esfera sexual pierde el control y puede llegar a cometer todo tipo de abusos sexuales para satisfacerse.
4º.- El reprimido insaciable, que está rodeado de niños en la parroquia o el colegio, tiene todas las posibiliddes para elegir a sus víctimas y, además, sin gastar un euro.
10.- ¿PUEDE CURARSE LA PEDERASTIA?
Teniendo en cuenta las definiciones dadas de pederastia y pedofilia, creo que la pederastia es curable, pero no la pedofilia.
Me explico: El pedófilo no puede dejar de sentir atracción sexual hacia los niños; es algo connatural a él. El pederasta es un pedófilo que ha dado un paso más, ha pasado a la acción del abuso. Creo que al pederasta se le puede recuperar hasta llevarle a ser
solo pedófilo.
¿Cómo se recupera un pederasta? A pesar de la gran dificultad, me atrevo a indicar una ruta:
1.- Reconocer que tiene un problema y querer salir de él. Este es el punto de partida. Después poner todos los medios a su alcance para solucionar el problema.
2.- El poder de la oración. Si es hombre de oración, como se supone que son los clérigos, debe pedir insistentemente al Señor que le dé las fuerzas necesarias para vencer la tentación, “Pedid y recibiréis” (Jn 16,24) .“Para Dios nada hay imposible” ( Lc 1,37)
3.- El alejamiento. Apartarse de los lugares y profesiones que le inciten al abuso. Un pederasta no puede estar en una parroquia, un colegio o un equipo de deporte donde forzosamente tiene que tratar con niños. Si evita la ocasión, evitará el peligro.
4.-La ayuda especializada. Programar visitas frecuentes al psicólogo para que le guíe y oriente. Todos los clérigos pederastas, en lo más profundo de su ser, son inmensamente
desgraciados porque saben que están cometiendo pecados gravísimos por los que darán cuenta a Dios y también delitos por los que la Justicia civil los puede incausar.
CITAS
1 El clérigo puede pertenecer tanto al clero secular como al regular
2 Concilio de Elvira. Canon 33
3 Idem, canon 43
4 II Concilio de Letrán, canon 7.
5 CIC canon 1042.1
6 CIC canon 277.1
7 Oleksandr Dorykevych, sacerdote ucraniano
8 F OREVILLE , R., Latrán I, II, III et Latran IV, Paris, Editions de l'Orante, 1965, p. 354.
9 L INEHAN , P., La iglesia española y el papado en el siglo XIII, Salamanca, Universidad Pontificia de Salamanca, 1975, p. 25. G ONZÁLEZ J IMÉNEZ , M., «Nivel moral del clero sevillano a fines del siglo XIV», en «Archivo Hispalense», 1977, no 60 (183), pp. 199-204.
10 S ÁNCHEZ H ERRERO , JOSÉ: Las diócesis..., pp.158-159.
11 SÁNCHEZ HERRERO, JOSÉ: Concilios Provinciales y Sínodos Toledanos..., X, 7, pp. 208-209.
12 Dallas. Conferencia Episcopsal , 16 de junio de 2002
13 Código de Derecho Canónico. Canon 1347.1
14 Philip Jenkins, Pedophiles and Priests. Anatomy of a Contemporary Crisis, Oxford University Press, Nueva York-Oxford 1996